27 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
Tras la invasión por la URSS en 1939 de las regiones polacas del Este en virtud del pacto germano-soviético, 22.000 oficiales polacos fueron abatidos en los bosques de Katyn y en Mednoia (Rusia), así como en Jarkiv (Ucrania). La Unión Soviética acusó a la Alemania nazi del crimen masivo, hasta que en abril de 1990 Mijaíl Gorbachov reconoció la responsabilidad de su país en la masacre.