Cameron y Clegg piden disculpas por incumplir sus promesas electorales
INTERNACIONAL
Denuncian que los más pobres serán los más castigados por el recorte del gasto público
22 oct 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Un día después de la presentación de un plan de recortes del gasto público acusado de mutilar el Estado de bienestar, los socios de Gobierno británico, David Cameron y Nick Clegg, visitaron un instituto de Nottingham con el objetivo de defender su programa, pero terminaron por pedir disculpas por incumplir sus promesas electorales. Un alumno les recriminó que no era justo que los universitarios tengan que pagar más por las matrículas. Clegg había prometido durante su campaña electoral que si llegaba al poder eso no ocurriría. «Lamento haber hecho una promesa que ahora no puedo cumplir», dijo el líder liberaldemócrata. «Me siento mal, muy mal», añadió. Cameron también hizo examen de conciencia. «Tengo que comerme mis propias palabras cuando prometí que no eliminaría la subvención por hijo a las familias con ingresos más altos, pero a veces no puedes cumplir lo que prometes», afirmó. A las pocas horas de que el ministro de Economía, George Osborne, anunciase el plan de recortes fueron los sindicatos los primeros en advertir que los más pobres serán los más castigados. Les siguió ayer el prestigioso Institute for Fiscal Studies (IFS), que alertó sobre el efecto regresivo de los recortes, que incluyen una reducción de los subsidios sociales por valor de 20.000 millones de euros, por golpear principalmente a las familias con menos ingresos. Carl Emmerson, director del IFS, explicó que la reducción de las prestaciones sociales afectará «más a la mitad inferior de la pirámide de ingresos que a la mitad superior, y reducirá la cantidad y la calidad de algunos servicios públicos». Ante esta situación, recomendó una revisión del plan en dos años. El IFS también advirtió que es posible que se necesiten más subidas de impuestos y recortes del gasto para acabar con el déficit público. Pero quizá la acusación más fuerte lanzada por el instituto contra los planes del Gobierno es que, a pesar de que Osborne vendió la idea de que no habría recorte en el presupuesto de educación, la realidad es que el gasto por alumno caerá en un 2,25% durante los próximos cuatro años. Osborne se vio obligado ayer a justificar su plan y negar la información del IFS, diciendo que «el 10% más rico es el más golpeado» por los recortes.