París insta a Rumanía a dedicar más fondos europeos a integrar a la comunidad gitana

La Voz PARÍS/EFE/AFP.

INTERNACIONAL

Francia expulsó ayer a 300 romaníes, y ya son más de 8.300 los deportados en lo que va de año

27 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Francia consiguió ayer con su política de expulsión de gitanos un compromiso de Rumanía para reorientar sus políticas de cara a una mayor integración de esta comunidad, bajo la advertencia velada de que hasta ahora no ha dado ese uso a los abundantes fondos europeos que recibe. Ayer fueron deportados cerca de 300 gitanos en dos vuelos desde Lyon y París y suman más de 8.300 en lo que va de año tras los casi 9.900 en el 2009. El secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Claude Lellouche, tras recibir durante más de dos horas en París al nuevo responsable rumano para la Integración de los Gitanos, Valentin Mocanu -por segunda vez en dos días-, trató de dar la vuelta a las acusaciones contra las expulsiones de gitanos con continuas alusiones a los incumplimientos por Bucarest de sus obligaciones. El 0,4% de los fondos El más repetido por Lellouche, en la rueda de prensa conjunta con Mocanu, fue recordar que de los 4.000 millones de euros que Rumanía recibe cada año en fondos europeos, solo 85 millones (un 0,4%) se consagran a integrar a la población romaní. El responsable francés anunció que irá junto a las autoridades rumanas a entrevistarse sobre esta cuestión con la comisaria europea de Justicia, Viviane Reding «probablemente a partir de la semana próxima [...] para pedirle movilizar medios» en favor de los gitanos. Se trataría de «una especie de mini Plan Marshall», comentó a modo de ilustración, aunque al ser preguntado sobre si lo que quería era que se impusieran a Rumanía unas condiciones para recibir las ayudas europeas respondió que ya existen unos objetivos para la integración de los gitanos, y que el problema es que no se cumplen. Diferentes textos europeos fijan un porcentaje para políticas específicas dirigidas a los gitanos rumanos -un 2% en vivienda-, indicó, antes de prevenir que la regla es que el dinero no consumido debe volver a la Comisión Europea. Por eso, su mensaje repetido una y otra vez es que se trata de que «el Gobierno rumano nos dé claramente su programa de acción con objetivos cifrados en número de personas, de escuelas, de viviendas y en qué regiones». «Estamos dispuestos a hacer el máximo. Pero esperamos una movilización del Gobierno rumano», advirtió, al tiempo que puso el acento en que ni el Ejecutivo comunitario ni ningún Gobierno europeo les ha reprochado el mecanismo de envío de los gitanos a sus países de origen, que se basa en la aplicación «de manera estricta» de la normativa europea. La respuesta de Mocanu llegó en primer lugar con un mea culpa : «Hace falta un cambio de políticas a nivel interno» porque «hasta ahora no ha habido suficientes proyectos desarrollados». No obstante, señaló que también harán falta medidas a escala bilateral y europea. Mocanu afirmó que no tenía constancia de ninguna denuncia de los varios miles de gitanos enviados por Francia a su país.