Los misiles de EE.UU. en el Golfo elevan la tensión con Irán

Alí Khalil

INTERNACIONAL

Ayer, Teherán ya acusó a Washington de tratar de avivar la «fobia a Irán» en Oriente Medio con esa decisión.

03 feb 2010 . Actualizado a las 09:37 h.

El despliegue por Estados Unidos de un sistema de defensa antimisiles en países árabes del golfo Pérsico, frente a las costas de Irán, atiza las tensiones en esta estratégica zona que aprovisiona un tercio de la demanda mundial de petróleo. Ayer, Teherán ya acusó a Washington de tratar de avivar la «fobia a Irán» en Oriente Medio con esa decisión.

EE.?UU. desplegó este sistema de defensa antimisiles en la región para hacer frente al programa nuclear iraní, así como a la creciente capacidad de Teherán en materia de misiles. «Esto hará que Irán se ponga más nervioso», afirma Mustafá Alani, responsable del Gulf Research Centre, un centro de investigación sobre cuestiones de seguridad, con sede en Dubái.

La decisión inquieta a Irán, que ya advirtió a sus vecinos del Golfo contra cualquier participación en eventuales planes militares estadounidenses contra la república islámica. Pero este despliegue también tiene como objetivo tranquilizar tanto a los países del Golfo, «para que no se sientan obligados a procurarse por sí mismos el arma nuclear», como a los israelíes, muy inquietos ante la amenaza nuclear iraní.

El presidente Mahmud Ahmadineyad criticó ayer la política de Occidente en la región, al recibir al príncipe heredero de Qatar, jeque Tamim ben Hamad al Thani. «Los occidentales no quieren que las relaciones entre los países de la región sean amistosas», afirmó. «Es extraño que los nuevos dirigentes estadounidenses no comprendan que el problema de la región es la presencia militar de EE.?UU., declaró por su parte el presidente del Parlamento iraní, Alí Lariyani.

Washington está acelerando el despliegue de navíos especializados frente a las costas iraníes, así como misiles Patriot en cuatro países: Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Kuwait. Además, el Pentágono informó ayer del fracaso del ensayo de un hipotético misil iraní el fin de semana en el Pacífico, debido a problemas en un radar.

«Los iraníes van a interpretar esto como el primer paso de un plan militar estadounidense [...] cuyo objetivo es tranquilizar a sus aliados [asegurándoles] que estarán protegidos en caso de ataque iraní», afirma Anoush Ehteshami, especialista en Irán y en el Golfo de la Universidad británica de Durham.

«El consejo de Cooperación del Golfo [CCG] está atrapado entre Teherán y Washington, y sus miembros han dicho que no quieren involucrarse en una acción militar contra Irán. Pero ni Estados Unidos ni Israel les pedirán su opinión si deciden atacar a Irán desde aguas internacionales o desde bases lejanas», explica Anoush Ehteshami, especialista de la Universidad británica de Durham.

«La dictadura sigue»

Mientras, dentro de sus fronteras Ahmadineyad se enfrenta a otro enemigo: la oposición. En vísperas del aniversario de la revolución islámica de 1979, el líder opositor, Mir Huseín Musavi, afirmó que las raíces de la «dictadura» de la época del sha siguen presentes en el régimen actual. En una duras declaraciones publicadas en Internet alude por primera vez a un fracaso de la revolución. «La mayoría de la población estaba convencida de que la revolución iba a suprimir todas las estructuras que conducen al totalitarismo y a la dictadura. Yo estaba entre ellos, pero hoy ya no lo pienso. No creo que la revolución haya alcanzado sus objetivos», afirmó.