El presidente de facto de Honduras, Roberto Micheletti, anunció ayer que dejará el ejercicio del poder durante unos días para permitir un espacio de reflexión ante las próximas elecciones, el día 29, pero el gobernante depuesto, Manuel Zelaya, le pidió que lo haga para siempre.
Micheletti no precisó quién encabezará el Gobierno de facto en su ausencia, pero subrayó que según la Constitución el «Gobierno operará de manera normal».
Por otra parte, el Gobierno de facto de Honduras llevará a cabo un «desarme general» con la retención provisional de armas particulares, para propiciar tranquilidad antes y durante las elecciones, informó ayer el ministro de la Presidencia, Rafael Pineda.
La medida, acordada por el presidente de facto, Roberto Micheletti, en Consejo de Ministros, será aplicada por la Policía Nacional a partir del lunes, dijo Pineda.
Manuel Zelaya, desde la Embajada de Brasil, y sus seguidores han llamado a boicotear las elecciones, pero insisten en que no promueven la violencia.