La proliferación de armas en Venezuela eleva los homicidios

Paula Vilella

INTERNACIONAL

La media es de 40 muertes al día, una de las tasas más altas de la región

28 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Venezuela podría cerrar el año con más de 18.000 muertos por homicidio, un flagelo en aumento y cuya solución, en opinión de los analistas, pasa por el desarme de la población civil. Se calcula que en este país hay entre 9 y 15 millones de armas en manos de la población, declaró el presidente del Instituto de Investigaciones de Convivencia y Seguridad Ciudadana (Incosec), Pedro Rangel, a partir de datos de la Comisión de Seguridad y Defensa de la Asamblea Nacional.

La media determina que cada hogar venezolano cuenta con tres armas bajo su techo, algo «totalmente desproporcionado», a juicio de Rangel, y que «influye notablemente en la violencia de las calles». Según datos de Incosec recogidos en el área metropolitana de Caracas durante el primer semestre del 2009, el 98% de los casos de homicidio fueron con armas de fuego, y el 60% de los cadáveres presentaban heridas por más de cinco disparos. Esto muestra «unos niveles exacerbados de violencia», que en el 36% de los casos mata a personas de entre 15 y 29 años, añadió Rangel.

El Observatorio Venezolano de Violencia proyecta que, si se mantiene la tendencia, se registrarán unos 18.436 homicidios en el país al cierre del 2009, y la estimación es conservadora, ya que los últimos meses suelen ser los más violentos, apunta su director, Roberto Briceño-León.

Desde 1994 hasta 1998, la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes descendió de 22 a 20, lo que situaba a Venezuela entre los países con una tasa de violencia media-alta de América Latina. Sin embargo, ahora está con una tasa muy alta dentro del espectro de la región, con una media de 40 muertes diarias y 52 homicidios por cada 100.000 habitantes a finales del 2008.

Según cifras policiales, el pasado año hubo más de 12.000 muertes violentas, uno de los índices más altos del mundo, en un país de 28 millones de habitantes.

También se ha incrementado la preocupación entre la población, que sitúa el problema de la inseguridad como el principal del país, por delante de la inflación o el desabastecimiento, según encuestas de Datanálisis. Asimismo, un 80% se manifiestan insatisfechos o muy insatisfechos con la acción del Gobierno de Chávez al respecto.

No obstante, explica el director de Datanálisis, Luis Vicente León, «el presidente no parece ser percibido como responsable» del problema. «Cuando preguntas quién es el culpable de la inflación, el desempleo o el desabastecimiento siempre el Gobierno o el presidente asimilan un costo. Sin embargo, el responsable se atomiza de una manera impresionante», en el caso de la inseguridad, añade.

«En los barrios populares da igual que maten 60 o 70 en un fin de semana, ellos conviven con la inseguridad y lo han hecho durante muchos años, por eso no lo relacionan con Chávez sino con la pobreza», opina León. Rangel difiere de este análisis, ya que, de acuerdo con las cifras oficiales, los niveles de pobreza han disminuido significativamente. A su juicio, el 93% de impunidad de los crímenes constituye «una invitación al delincuente y un golpe al orgullo de los cuerpos de la ley».