Un suicida explosiona 500 kilos ante el cuartel de la OTAN en Kabul

Diego A. Agúndez

INTERNACIONAL

El atentado mató a siete personas y causó heridas a cerca de un centenar, entre ellas militares extranjeros

16 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los talibanes enturbiaron ayer la campaña electoral afgana con un atentado suicida que causó siete muertos frente al cuartel general de la ISAF en Kabul, perpetrado solo horas después de un ataque con siete proyectiles contra la base militar española de Herat, en el oeste del país, el viernes.

A las 08.30 de la mañana (06.00 en España), un estruendo ensordecedor dejó paso a una densa columna de humo blanco procedente del fortificado barrio de Wazir Akbar Khan y visible desde varios puntos de Kabul.

Allí tienen su sede, entre otros edificios, la embajada estadounidense y el cuartel general de la ISAF -la misión de la OTAN en el país-, hasta donde llegó el suicida a bordo de un vehículo Toyota que hizo estallar pese a las fuertes medidas de seguridad.

El Ministerio de Defensa afgano confirmó que el atentado causó la muerte de siete personas y heridas a otras 91, la mayoría trabajadores afganos que esperaban a las puertas del cuartel general de la organización para entrar en el recinto.

La ISAF reconoció que la explosión acabó con las vidas de varios civiles y que también resultaron heridos varios militares extranjeros, pero sin precisar el número de víctimas ni la nacionalidad.

El atentado fue reivindicado por los talibanes, cuyo portavoz, Zabiullah Mujahid, aseguró que el objetivo del suicida era atacar la Embajada de Estados Unidos y el cuartel general de la ISAF.

«[El ataque] fue ejecutado con un todoterreno cargado con 500 kilogramos de explosivos», precisó Mujahid, quien dijo que causó la muerte de 25 personas.

Los canales locales emitieron imágenes de los equipos de bomberos y los servicios de rescate esforzándose por apagar el incendio causado por la explosión, entre los bloques de cemento y barreras de seguridad que protegen la céntrica zona capitalina.

La ciudad de Kabul está sometida a una fuerte vigilancia de patrullas de la ISAF, tropas afganas y la policía local, que rodean los edificios gubernamentales y controlan el acceso a las vías donde tienen sus sedes las embajadas.

Cohetes en el aeropuerto

Pese a ello, el aeropuerto de Kabul recibió el viernes el impacto de dos proyectiles -según el Ejército estadounidense-, después de que otros ocho cohetes cayeran en la ciudad el pasado día 4, lanzados desde áreas rurales cercanas a la capital.

En el resto del país, pese al despliegue adicional de tropas con motivo de los comicios, los talibanes han incrementado durante las últimas semanas sus ataques y también el viernes varios cohetes fueron lanzados sobre la Base de Apoyo Avanzado española por segunda vez en una semana.

El Estado Mayor de la Defensa español (EMAD) detalló en Madrid que fueron lanzados entre las 22.35 y las 22.55 horas (las 20.05 y las 20.25 en España) sobre la base, aunque no se produjeron muertos ni heridos.

Afganistán celebrará el día 20 de agosto las elecciones presidenciales y a los consejos provinciales, pero los insurgentes talibanes han pedido a la ciudadanía que boicotee los comicios y han emprendido ataques contra el proceso por todo el país sembrando el miedo en la gente.