Jamenei da un ultimátum a Musavi para que abandone las protestas

Javier Martín? / ?Pierre Celerier

INTERNACIONAL

En un sermón ante miles de personas denunció la actitud de Occidente y cargó contra Gran Bretaña

20 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El guía supremo iraní, Alí Jamenei, dio ayer un golpe de autoridad ante los reformistas al exigir el fin de las protestas, sin precedentes en treinta años de república islámica, y defender la legitimidad de la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad. En un discurso coreado por los dos pilares de la política exterior de Irán -«Muerte a Estados Unidos, Muerte a Israel»- la máxima autoridad iraní alertó a los candidatos, y en especial al líder de la oposición, Mir Huseín Musavi, aunque sin nombrarlo, de que deberá asumir las consecuencias de sus acciones. Por lo de pronto, el Gobierno ha prohibido una marcha en la que tanto Musavi como el ex presidente reformista Mohamed Jatamí tenían previsto participar hoy en Teherán.

El ayatolá no está dispuesto a ceder ante la calle. «Es un error creer que con movimientos callejeros se puede conseguir que los responsables del sistema iraní actúen a favor de sus intereses», aseguró, antes de añadir, en tono amenazante, que como tales actos continúen volverá a hablar «de forma más clara». Los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad -apoyadas por milicianos islamistas basij- han causado oficialmente ocho muertos, aunque el número podría ser mayor (Amnistía Internacional lo eleva a diez).

La máxima autoridad del sistema teocrático iraní también dejó claro que no existe fraude electoral. Aunque admitió que se podría haber incurrido en una serie de irregularidades, «las protestas por los resultados electorales solo deben hacerse a través de las vías legales».

Jamenei aportó además su respaldo a las posiciones políticas de Ahmadineyad, considerado como un radical dentro del régimen. Las «opiniones del presidente son más cercanas a las mías» que las de Akbar Hashemi Rafsanyani, ex presidente y viejo enemigo, al que expresamente alabó en su alocución.

Acusaciones

Los países occidentales no se libraron de las arremetidas del líder supremo, en particular el Reino Unido. «Los diplomáticos de varios países occidentales que nos hablaban hasta ahora con un lenguaje diplomático mostraron su verdadero rostro, en primer lugar el Gobierno británico», dijo Jamenei ante la muchedumbre que gritaba: «Abajo Gran Bretaña». Desde primera hora de la mañana de ayer, decenas de autobuses y coches condujeron a una riada de personas que, desde todos los puntos del país, se dirigieron hacia la emblemática avenida Equelab, que quedó abarrotada. «He venido a defender al Gobierno de las mentiras que se cuentan en Occidente», aseguró un obrero

La oposición no reaccionó al discurso de Jamenei, pero por primera vez anuló la manifestación prevista para ayer en la universidad donde habló Jamenei para evitar disturbios. Un líder de la oposición liberal, Ebrahim Yazdi, fue liberado ayer tras permanecer detenido desde el miércoles.