Aunque hace un año Raúl Castro afirmó que los principales problemas que afronta la isla se resolverían «previa consulta con los ciudadanos, incluso con todo el pueblo», al menos a día de hoy para muchos no está claro cuál es el programa de cambios que se propone, salvo que serán siempre dentro del socialismo.
«No dudo que el Gobierno tenga un plan, pero la verdad es que no veo bien cuál es el rumbo», comenta Yadira, una joven profesional. «Esa incertidumbre, sumada a vivir al día, trabajar sabiendo que eso no será suficiente para tener mi casa, mis cosas, hace que tampoco pueda tener claro mi proyecto de vida», se queja.
De momento, a pesar de las adversidades y la crisis, la situación internacional es de las menos malas para esta isla.
Con un presidente norteamericano, Barack Obama, que se ha declarado dispuesto a dialogar con La Habana, el apoyo de la mayoría de los países latinoamericanos encabezados por Venezuela, con una Unión Europa con posturas conciliadoras, China apostando fuerte por la isla y los rusos retomando el terreno que habían perdido, quizás se den las condiciones para que finalmente cuajen estos y otros cambios en Cuba.
La fecha clave podría ser el próximo mes de octubre, cuando se celebre el VI Congreso del Partido Comunista. Las esperanzas están puestas en lo que allí ocurra.