La OTAN seguirá sus normas de protocolo habituales en la cumbre de su 60.º aniversario, y sentará a los anfitriones, en este caso el francés Nicolas Sarkozy y la alemana Angela Merkel, a ambos lados del secretario general, aunque solo durante la parte pública. Así lo confirmó la portavoz de la Alianza, Carmen Romero, preguntada por la polémica surgida por la supuesta intención de Sarkozy de permanecer junto a Jaap de Hoop Scheffer, que preside los trabajos, durante toda la sesión.
Algunos medios han publicado que Sarkozy y Merkel se sentarán a ambos lados de Scheffer durante la apertura de la conferencia debido a las presiones del mandatario galo, aunque esa es la práctica habitual. Lo que sí habría intentado Sarkozy, en contra de las normas, es quedarse en la parte presidencial de la mesa a lo largo de toda la conferencia. Lo habitual es que una vez terminada la introducción, los mandatarios se coloquen por orden alfabético del país.