Un sacerdote español muere apuñalado cerca de La Habana

Efe

INTERNACIONAL

16 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El sacerdote español Eduardo de la Fuente Serrano, de 61 años, apareció apuñalado en la cuneta de una carretera de Cuba, a unos veinte kilómetros de La Habana, informaron fuentes de la familia del religioso.

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores confirmó la noticia, si bien no quiso facilitar más detalles de la muerte del sacerdote hasta que el consulado de la embajada española en aquel país envíe un informe sobre lo ocurrido.

Antonio Gómez, cuñado del fallecido, explicó que Eduardo de la Fuente residía y trabajaba en La Habana desde hace tres años, donde era párroco en la iglesia de Santa Clara y realizaba labores humanitarias porque «siempre estaba donde están los pobres y los necesitados».

Eduardo de la Fuente comenzó a trabajar en La Habana hace un decenio -cuando hacía suplencias en verano y sustituía a un sacerdote cada mes de julio-, pero «arraigó tanto en ese país que decidió trasladarse definitivamente hace tres años» para ayudar a la gente más necesitada del barrio en el que residía.

En Madrid, antes de marcharse a Cuba, cuando trabajaba en la parroquia de El Rosario, de Carabanchel, «Eduardo ya era así; recogía y hospedaba a todos los que le pedían ayuda; incluso adoptó a cinco hermanos de etnia gitana que habían sido abandonados por sus padres, el mayor de ellos con quince años y la menor de dos años», explica Antonio Gómez. Anteriormente, Eduardo de la Fuente trabajó en la parroquia del Espíritu Santo, de Aranjuez, y visitaba a los prisioneros de cárceles como la de Alcalá-Meco (Madrid).

El Obispado de Cuba fue el ente que notificó a la familia del párroco español que este había aparecido «hace unas cuarenta y ocho horas, en una cuneta a unos veinte kilómetros de La Habana, apuñalado y muerto junto a su coche, que había sido quemado para destruir pruebas», según Antonio Gómez.

El religioso ejercía su trabajo en La Habana «con discreción», porque «era muy prudente» y no acostumbraba a hablar de asuntos políticos, «solo se preocupaba de llevar bolígrafos y medicinas» a la gente de su barrio, explica el familiar.

Las autoridades consulares españolas en Cuba trabajan para intentar repatriar «lo antes posible» el cadáver de Eduardo de la Fuente. «El problema es que hay una investigación en curso», según manifestó una fuente consular.

De acuerdo con el consulado español, De la Fuente era natural de Guadalix de la Sierra (Madrid).