La ministra de Economía francesa, Christine Lagarde, advirtió ayer en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza) que la crisis económica mundial puede acabar provocando «conflictos sociales». «La situación actual presenta dos grandes riesgos: los conflictos sociales y el proteccionismo», dijo la ministra.
En su opinión, ambos riesgos están alimentados por «la caída del crecimiento económico y por el hecho de que los Estados tienen que comprometer el dinero de los contribuyentes» en los planes de rescate y estímulo. Lagarde expresó su esperanza de que la reunión del G-20 del 2 de abril en Londres sea capaz de mandar un «mensaje extremadamente fuerte» para «recuperar la confianza en el sistema financiero». A su juicio, los Gobiernos deben enviar señales claras a los ciudadanos.
Las declaraciones de Lagarde vuelven a revelar la preocupación, generalizada dentro del Ejecutivo que preside Sarkozy, sobre la extensión de fenómenos de protesta como los que se vivieron en Grecia en diciembre o los que sacudieron Islandia hace dos semanas. Francia padeció una huelga general el jueves.