La ONU para el reparto de ayuda en Gaza por los ataques a sus empleados

Manuela Araújo

INTERNACIONAL

La Cruz Roja denuncia que el Estado judío incumple la ley humanitaria de cuidado y evacuación de heridos

09 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

«Es difícil creer que se tratara de un accidente», apuntaba a La Voz Francesc Claret, portavoz de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Oriente Medio (UNRWA) desde Jerusalén después de que el conductor de uno de sus camiones y un ayudante murieran por los disparos de un ataque israelí.

El vehículo, que transportaba ayuda, estaba «claramente identificado y su entrada a la franja de Gaza había sido anunciada y coordinada con el Ejército». Desde la UNRWA se piden explicaciones y «una investigación imparcial y neutral». Hasta que se esclarezca lo sucedido y se garantice una seguridad suficiente, las operaciones de la agencia quedan suspendidas.

«Somos conscientes de que esta decisión podría agravar la situación de la población de Gaza, pero lo que no podemos hacer es poner en riesgo más vidas de los civiles que trabajan para nosotros», explicaba anoche Claret a La Voz.

En todo caso, la UNRWA, que ya ha perdido a cinco trabajadores en estos trece días de guerra, no se retira. Continuará albergando en sus escuelas a las 14.000 personas que se refugian allí de las bombas y sus 10.000 trabajadores locales seguirán trabajando en la franja.

El tono de los portavoces de la agencia se endurece a medida que pasan los días y se suceden los ataques contra sus instalaciones y empleados. No están dispuestos a permitir que se ponga en duda la neutralidad de sus operaciones, como ocurrió tras el ataque a una de sus escuelas el pasado martes.

«En reuniones privadas, representantes del Ejército israelí han admitido que no se lanzaron cohetes desde nuestras instalaciones» en contra de lo que se había argumentado anteriormente, según explicaba otro portavoz de la UNRWA, Chris Gunness. Aun así, el colegio fue blanco de las bombas que acabaron con la vida de unos 40 refugiados.

Falta de auxilio a los heridos

Son cada vez más los llamamientos a respetar el derecho internacional, las normas humanitarias básicas para la protección de civiles en tiempos de guerra. Desde el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) se escuchaban ayer duras acusaciones después de que el Ejército impidiera el paso de ambulancias durante cuatro días a una zona bombardeada. El CICR denunció que las fuerzas israelíes no prestaron auxilio a los heridos e impidieron el acceso de equipos de socorro durante cuatro días al barrio de Zeitún, en la capital, donde hallaron a 12 muertos y al menos 19 supervivientes, entre ellos cuatro niños, que fueron encontrados junto al cadáver de su madre. «Estaban demasiado débiles para mantenerse en pie», indicó el CICR, cuyo jefe de delegación, Pierre Wettach, consideró el incidente escandaloso. Y los soldados no los dejaron acercar las ambulancias para sacarlos de allí.

Según el último recuento ofrecido, al menos 765 palestinos han muerto y 3.125 resultado heridos desde el inicio de la ofensiva. Israel anunció ayer la muerte de tres soldados, con lo que ya son nueve. Uno formaba parte de una unidad de vehículos blindados y murió en un tiroteo en el norte. El otro pereció en la capital.

Mientras, las condiciones de vida en Gaza continúan siendo muy duras, a pesar de las treguas diarias de tres horas iniciadas el miércoles. Ayer, acabado el plazo, aviones de guerra reanudaron los bombardeos, y los tanques, el disparo de proyectiles. Según imágenes de televisiones locales, se trata aparentemente de bombas de fragmentación, cuyo uso contra civiles prohíbe el Derecho Internacional Humanitario.

La disputa diplomática entre el Vaticano e Israel se intensificó ayer cuando el cardinal Renato Martino, responsable en asuntos de justicia y derechos humanos, defendió su comparación de Gaza con un «gran campo de concentración». Y rechazó las críticas del Gobierno israelí que aseguraban que esa afirmación parecía estar «fundada en la propaganda de Hamás».