Una de las causas de la mayor duración en la temporada de incendios en California es el adelanto de la estación
18 nov 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La temporada de incendios en California va de julio a octubre. Pero el pasado fin de semana, a mitad de noviembre, el fuego arrasó tres condados del estado de la costa oeste. ¿Se ha vuelto loco el calendario? No, la respuesta según los expertos es que la que se ha vuelto loca es la primavera.
Julio Betancourt, científico del Geological Service, el centro de investigación federal que investiga qué está pasando con el clima, lo explica de la siguiente forma: «La causa del aumento de los incendios en estados como California es que el primer día de la primavera es ahora entre ocho y diez días antes de lo que era en los años anteriores a 1985. Y eso no solo ocurre aquí, también sucede en Europa».
Que la primavera se adelante supone que la nieve se derrite antes y, sobre todo, la vegetación aparece más temprano y, también, acaba antes con el agua del subsuelo. «Hicimos un amplio estudio analizando las estadísticas de grandes incendios (los que afectan a más de 400 hectáreas) y descubrimos que hay una relación directa entre el adelanto de la primavera y la mayor cantidad de estos fuegos de grandes proporciones». El estudio se publicó en la revista Science, en el 2006.
En general, lo que supone el adelanto de la primavera no es solo que la temporada de incendios empiece antes, lo que también ocurre, sino que acabe después. Es decir, lo que antes duraba cuatro meses, ahora puede durar seis. Y a eso hay que añadir que, además, durante ese tiempo la probabilidad de que los incendios sean más dramáticos también crece.
La razón del adelanto de la primavera es, según los científicos, el calentamiento global. «El aumento de las emisiones de carbono a la atmósfera -explica Betancourt- es el causante de que la temperatura haya subido en un grado centígrado en latitudes bajas. Ya no dudas sobre eso».
Pero el calentamiento terrestre no es el único responsable de que cientos de casas hayan ardido en los últimos años en la costa oeste. El área en la que se han producido los últimos incendios y en la que el año pasado se vivió una situación aún peor, que obligó a evacuar a 500.000 personas, ha registrado un aumento de población espectacular. Desde 1990 se han construido ocho millones de hogares en los cañones del oeste de California. Cuando esas áreas estaban despobladas, los incendios tenían mucho menor impacto. La unión de estos factores: temporada de incendios más larga, mayor probabilidad de que los fuegos sean más devastadores y superpoblación de zonas antes despobladas explican lo que está pasando en California. A todo ello se une que en los últimos dos años, el estado está sufriendo una tremenda sequía.
Pero seguro que nada de eso podrá consolar a los cientos de personas que ayer pudieron por fin acercarse a sus casas para descubrir que el fuego las había tragado. Con el viento ya calmado, las brigadas de bomberos que trabajan desde el jueves sofocando las llamas anunciaron que ya estaban controladas, aunque calculaban que no estarían extinguidas hasta mañana. Catorce mil hectáreas quemadas, 50.000 personas evacuadas y más de mil viviendas calcinadas es el resultado final. La oficina del sheriff de Los Ángeles anunció la detención de un hombre acusado de provocar un pequeño fuego. Parece que no está relacionado con los grandes incendios de los tres condados, pero lo investigarán.