Disputa en la línea de demarcación entre ambas naciones
16 oct 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Las fronteras de Tailandia y Camboya fueron trazadas hace un siglo por los franceses que habían colonizado el antiguo imperio del Jemer. Como en otros muchos casos, los ocupantes demarcaron los mapas sobre una mesa sin preocuparse por dónde pasaba exactamente la línea fronteriza. El templo hindú de Preah Vihear, joya arquitectónica datada en el siglo IX y situada en medio de la frontera, quedó entonces en manos camboyanas, pese a las protestas del orgulloso reino de Siam, única nación del sudeste asiático que no fue colonizada. El tira y afloja entre los dos países ha llegado hasta el siglo XXI. Un polvorín donde las chispas nacionalistas amenazan con desestabilizar el sudeste asiático.
La sentencia de La Haya
En 1954, las tropas tailandesas aprovecharon la salida de los últimos soldados franceses de la independizada Camboya para ocupar el templo. Phnom Phen respondió rompiendo relaciones con Bangkok y cinco años después presentó el conflicto ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya. En 1962, los jueces dictaminaron por nueve votos contra tres que el templo estaba en suelo de Camboya, pese a las protestas de Tailandia, que alegó parcialidad de un magistrado estadounidense del tribunal por su amistad con el abogado de la misma nacionalidad del equipo legal camboyano.
Pese a la ira de la población, el Gobierno tailandés aceptó el veredicto meses después, pero nunca desistió de sus ansias de recuperar el templo.
El polvorín de Preah Vihear comenzó a inflamarse el pasado julio, cuando la Unesco lo declaró patrimonio de la humanidad. Entonces, miles de tailandeses se acercaron a las ruinas para reclamar el templo y algunos fueron detenidos por Camboya. Tailandia envió entonces tropas para proteger a sus súbditos. Tras el incidente, los manifestantes se fueron, pero no así los soldados de uno y otro país que quedaron apostados a pocos metros del área que circunda el templo.
Cuando todo hacía presagiar un conflicto -Camboya incluso consideró recurrir al Consejo de Seguridad de la ONU- la situación se calmó. Y en agostó se llegó a un acuerdo para reducir el número de tropas en la línea fronteriza.
Todo estaba en calma hasta que la pasada semana Camboya denunció que medio millar de soldados tailandesas se concentraban cerca de la zona y su primer ministro, Hun Sen, exigió a Bangkok que se retiraran antes del martes. El de ayer puede ser el último o el primero de los enfrentamientos.