El Partido Conservador británico inicia mañana su congreso anual en Birmingham con la sensación de los deberes cumplidos y con un mensaje para el electorado: «Hoy estamos mejor preparados que lo estaban los laboristas en 1997 para gobernar este país». Así lo indicó ayer el líder conservador, David Cameron, a quien se le debe el resurgimiento de un partido que ve en el 2010 la fecha de su regreso al poder. Sin embargo, la crisis económica actual se le puede volver en contra. Los últimos sondeos demuestran que el electorado británico confía más en los laboristas para sacar el país del caos económico que en los tories.
«La conferencia demostrará a los británicos lo que queremos y cómo lo vamos a lograr», explicaba ayer a The Times el líder tory, el hombre que ha transformado el partido conservador en los tres años que lleva como líder. Sin embargo, lo que en un principio se vio como una circunstancia de la que aprovecharse, la crisis financiera, en los últimos días, se ha vuelto en contra de los pretendientes al poder. El 36% de los británicos consideran que Brown y su titular de Hacienda, Alistair Darling, están mejor preparados que los conservadores para gestionar la crisis. «Sí, es posible que el premier tenga experiencia, pero es la experiencia de haber construido el mayor déficit presupuestario de cualquier país industrializado, la experiencia de diseñar el sistema regulador para prevenir la primera intervención del Estado en un banco [Northern Rock Bank]? no creo que esta sea la experiencia que necesitamos en este momento», indicó Cameron.
Pero no todo parece brillar en el mundo conservador británico. Las prioridades de la población han cambiado y por lo tanto aún le queda tarea a Cameron. La preocupación de los británicos ha pasado de la inmigración y la inseguridad ciudadana (territorio conservador), al de la economía y el alza de los precios. Según una encuesta publicada ayer por The Sun, en este momento el 41% de los británicos votarían por Cameron, tres puntos menos que a mediados de septiembre. El Partido Laborista aparece en segundo lugar con el 31% del voto y los Liberal Demócratas con el 16%.
Una curiosidad: como confirmación de que David Cameron está perfilando su campaña a Downing Street en la del líder demócrata estadounidense Barack Obama, ayer se supo que el eslogan conservador para el congreso será «Plan para el cambio», la misma frase utilizada por el afroamericano Barack Obama en su campaña por la Casa Blanca.