EE.UU. estudia arrojar alimentos sobre la devastada Birmania

Fernando Mullor-Grifol

INTERNACIONAL

Las Naciones Unidas llaman a la Junta Militar a posponer el referendo y a centrarse en la catástrofe

09 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La paciencia con Birmania se está agotando ante la inoperancia para dar una solución a los millones de damnificados por el ciclón Nargis . La ONU se siente decepcionada porque la ayuda internacional sigue entrando a cuentagotas y EE.?UU. estudia arrojar alimentos sobre las zonas devastadas ante las reticencias del régimen militar a abrir las puertas del país a la asistencia exterior.

El primer avión de ayuda humanitaria de la ONU, concretamente del Programa Mundial de Alimentos (PMA), aterrizo ayer a Rangún con siete toneladas de galletas, cinco días después del paso del Nargis , que según un responsable birmano habría causado por los menos 80.000 muertos solo en el distrito de Labutta, y más de 100.000 según fuentes diplomáticas estadounidenses. Poco después, lo decía uno de Cruz Roja.

Pero la ayuda es insuficiente y llega demasiado lentamente para asistir a toda la población afectada.

«Si nos dieran el permiso para entrar al país, lo haríamos. Pero digamos que si nos dieran el permiso solo para arrojar comida, también lo haríamos», dijo Ky Lu, director de la oficina de asistencia en desastres de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EE.?UU. (Usaid).

«Esta mañana [por ayer] pensamos, con nuestros aliados tailandeses, que habíamos llegado a un acuerdo con las autoridades birmanas para que dejasen entrar al Hércules C-130. Pero ahora no lo vemos así», dijo el embajador de EE.?UU. en Tailandia, Eric John.

Francia informó que ya tiene listo el envío de aviones con ayuda humanitaria y espera la autorización de las autoridades birmanas, a las que pidió que levanten todas las restricciones.

Por su parte, España anunció que si hay retrasos en la ayuda al pueblo birmano se unirá, como Francia, a los esfuerzos diplomáticos para ejercer «todas las presiones necesarias», según señaló Miguel Ángel Moratinos. Nicolas Sarkozy propuso al Consejo de Seguridad de la ONU dictar una resolución que obligue a Birmania a aceptar ayuda internacional.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, llamó al régimen militar a centrarse en movilizar recursos para hacer frente al desastre y posponer el referendo constitucional.