Comicios «difícilmente equitativos»

Olga Nedbaeva

INTERNACIONAL

Aparte de las irregularidades detectadas por comunistas y ultranacionalistas, varias oenegés denunciaron que los observadores no pudieron acceder a algunos colegios y que se obligó a votar a trabajadores bajo la amenaza de sanciones, entre otras irregularidades.

La única delegación occidental en Rusia, perteneciente al Consejo de Europa, ha estimado que los comicios son «difícilmente equitativos».

En Tiumen (Siberia), un miembro de la comisión electoral constató que se estaban introduciendo ilegalmente papeletas del candidato del Kremlin. Fue «expulsado rápidamente», según el comunista Rachkine.

La misma situación fue detectada por un observador independiente, Roman Oudot, en Petchatniki (sureste de Moscú). «Previne a la policía. Precintaron una de las dos urnas, pero dejaron abierta la otra», explicó.

Lilia Chibanova, directora de la ONG Golos, informó de que a varios observadores se les denegó el acceso a los colegios en Astrajan (sur), Oufa (Urales) y San Petersburgo y que, cuando fueron a presentar denuncias, las comisiones se negaban a tomar acta. En el hospital moscovita Pirogov, una periodista no fue autorizada a presenciar el voto de los enfermos. Y en Kovrov, los trabajadores de la fábrica Degtiarev, cuyo director dirigió la campaña de Medvedev, fueron obligados a inscribirse en una lista tras depositar su sufragio.