El Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago, y en concreto su departamento de Medicina genómica, está considerado en ámbitos científicos como un referente mundial en investigaciones de verificación a través del ADN. Análisis forenses de casos como la mochila de Vallecas de los atentados del 11-M; el asesinato de las niñas de Alcásser o el suicidio del tetrapléjico Ramón Sampedro han pasado por el Instituto de Medicina Legal de la institución compostelana. Fuentes universitarias han apuntado que el de Santiago es uno de los mejores laboratorios del mundo, ya que dispone de métodos adicionales de análisis y está considerado entre los tres más importantes, motivo por el cual le son remitidos casos relevantes de diferentes países. El departamento que dirige Ángel Carracedo está especializado en genética forense, de poblaciones humanas y, de bases de datos genómicas, así como otras investigaciones.