La derecha revalida el triunfo en Dinamarca, pero necesitará a los centristas para gobernar
INTERNACIONAL
El bloque de derecha del primer ministro liberal, Anders Fogh Rasmussen, ganó ayer las elecciones generales en Dinamarca con un 48,7% de los votos, según un sondeo a pie de urna realizado por la televisión semipública TV2, difundido dos horas antes del cierre de los colegios.
Rasmussen y sus aliados, los conservadores y el ultraderechista Partido Popular, repiten así triunfo por tercera vez seguida y alcanzarían 87 escaños, siete menos que en el 2005, pero necesitarían de los votos del centrista Nueva Alianza, con el 3,1% y cinco escaños, para obtener la mayoría, fijada en 89.
Nueva Alianza, creada el pasado mayo, basó su campaña en restar influencia a la ultraderecha, condicionando su apoyo a Rasmussen a que el Gobierno dimita y realice un nuevo pacto desde cero, después de que cada partido comunique a la reina Margarita II su candidato a primer ministro.
Rasmussen deberá conciliar las diferencias que en temas como inmigración y política fiscal mantienen Nueva Alianza y el Partido Popular Danés.
El hasta ahora primer ministro ha conseguido derrotar a una oposición más unida que nunca, que ha rechazado algunas reivindicaciones en política de inmigración y fiscal, y con la líder socialdemócrata, Helle Thorning-Schmidt, como una dura rival.