En los casi 60 minutos de entrevista, Fidel Castro no se refirió a una vuelta al poder ni al Gobierno de su hermano Raúl desde que el 31 de julio del 2006 le cedió el poder.
El dictador mostró a la cámara una serie de libros que consultó para sus artículos y comentó sus precios de venta en el mercado. Y citó y exhibió las biografías de la ex primer ministra británica Margaret Thatcher y del ex presidente estadounidense Ronald Reagan. «Sus autores se hacen millonarios», dijo enseñando un ejemplar recién publicado de Alan Greenspan, ex presidente de la Reserva Federal Norteamericana, donde critica a George W. Bush. Bromeó diciendo que le servía «para hacer ejercicios de pesas» por la cantidad de páginas.
Greenspan, además de criticar el déficit fiscal acumulado en la era Bush, revela que la guerra en Irak fue motivada por el petróleo, y que Chávez está arrebatando la «otrora orgullosa industria petrolera».