CAMPEÓN DE AJEDREZ Y LÍDER OPOSITOR RUSO Dos años después de dejar el ajedrez, Kaspárov afronta su partida más dura: la de sacar del poder a un Putin que para él es la encarnación de todos los males que padece Rusia
15 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Gari Kaspárov, nacido en Bakú (Azerbaiyán) hace 44 años, pero nacionalizado ruso, fue el deportista que más tiempo logró mantener el liderazgo mundial en su especialidad. Dejó el ajedrez profesional hace dos años. Desde entonces, intenta aprovechar el enorme prestigio obtenido en el mundo deportivo en el ámbito de la política. Es líder del Frente Cívico Unido y está aliado, dentro de la coalición La Otra Rusia, con el antiguo asesor económico del Kremlin, Andréi Ilariónov, y con el ilegalizado Partido Nacional Bolchevique que encabeza Eduard Limónov. -¿Por qué dejó el ajedrez para dedicarse a la política? -Porque siento la responsabilidad de hacer algo por el país bajo cuya bandera he competido. El régimen de Vladimir Putin es un régimen vendido, autoritario y corrupto. Se basa en la mentira. Si no lo desmantelamos, se entiende que por la vía pacífica, lo antes posible, nos llevará a la catástrofe. -¿Cómo piensan desmantelar el régimen de Putin, no parece una tarea fácil? -No, no lo es, pero en algún momento hay que empezar. Este año ha sido para La Otra Rusia, así se llama nuestra coalición, especialmente activo. La estrategia de organizar las llamadas marchas de los disidentes ha dado resultado. Nuestras manifestaciones han causado irritación e incluso pánico dentro del Kremlin, en donde temen una revolución naranja a la ucraniana. -¿Creen ustedes haber causado pánico a Putin con manifestaciones de unos cuantos miles de personas? -Sí, porque somos cada vez más y porque seguir hostigándonos y disolviendo nuestras concentraciones tiene un precio para Putin en pérdida de imagen internacional. -¿Qué decisiones han adoptado en la última conferencia de la coalición? -Ahora, en la víspera de las elecciones legislativas de diciembre y de las presidenciales en marzo del 2008, tenemos que buscar otras formas de acción. En octubre celebraremos un congreso. A partir de ese momento, las acciones callejeras tienen que estar vinculadas directamente al objetivo de crear un bloque de candidatos de La Otra Rusia al Parlamento y elegir un candidato único de toda la oposición a las presidenciales. Necesitamos aumentar considerablemente nuestra actividad movilizadora. Por ejemplo, un pretexto para sacar la gente a la calle será obligar a la comisión electoral a registrar nuestros candidatos. Al poder hay que crearle problemas, debemos salir de los límites que nos quiere imponer. Porque sin presión, el Kremlin no cederá ni un ápice. -¿Ustedes se consideran la autentica oposición, es que no lo es Yavlinski, los comunistas o la Unión de Fuerzas de Derecha? -No, porque colaboran de una u otra forma con el poder. Nuestra coalición es, sin ninguna duda, el acontecimiento político más importante de la Rusia actual. Es evidente que el Kremlin nos percibe a nosotros, y no a ellos, como el principal adversario. -En el grupo que usted encabeza hay desde liberales hasta bolcheviques. ¿No es una mezcla explosiva? -Nuestra coalición está compuesta por fuerzas políticas muy dispares con un único objetivo común: hacer de Rusia un país auténticamente democrático. Una vez conseguido, cada cual defenderá su propio programa. -¿Cree que Putin dejará realmente el poder? -Creo que sí, y la salida de un líder autoritario conduce de forma irremisible a un vacío de poder. -¿Creen tener alguna posibilidad en las elecciones? -Nuestras posibilidades ante los comicios suelen ser valoradas con escepticismo. Pero, según nuestro punto de vista, se avecina una crisis inevitable para el próximo otoño causada por la sucesión de Putin.