Brown advierte de que la amenaza «no va a terminar en meses»

Imanol Allende CORRESPONSAL | LONDRES

INTERNACIONAL

LUKE MACGREGOR

El primer ministro reune al comité Cobra, mientras la policía británica practica cinco arrestos Una falsa alarma obliga a desalojar el hospital donde está un autor del ataque de Glasgow

01 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

El Reino Unido, a través de su primer ministro, Gordon Brown, prometía hacer frente, combatir y derrotar el terrorismo fundamentalista islámico que en las últimas 48 horas ha intentado sin éxito causar un enorme daño entre la población civil con atentados en Londres y Glasgow. Brown decidía decretar el máximo estado de alerta (crítico) en el país y los cuerpos de seguridad han iniciado una desesperada y exhaustiva caza de los responsables. Como consecuencia, ayer se informaba de la detención de cinco personas. Dos de los arrestos se produjeron en la escena de uno de los intentos de ataque terrorista, el ocurrido el sábado en el aeropuerto de Glasgow cuando los terroristas estrellaron un Jeep Cherokee contra las puertas de la terminal del aeropuerto y prendieron fuego al vehículo. Scotland Yard anunció la detención de otras dos personas, un hombre de 26 años y una mujer de 27 en la autopista M6 a su paso por Cheshire, en el norte de Inglaterra, y un quinto hombre de 26 años en la zona de Liverpool. Ataques vinculados Los dos coches bomba colocados en Londres el jueves y el ataque terrorista en el aeropuerto de Glasgow están vinculados, ya que el ataque en Escocia tuvo lugar al tiempo que la policía británica y el MI5 llevaban a cabo una enorme operación antiterrorista con rastreos en varias viviendas de Renfrewshire, cerca de Glasgow y en Houston, a kilómetro y medio del aeropuerto, así como en dos direcciones de Liverpool. Uno de los dos detenidos tras el atentado está ingresado en el hospital Royal Alexandra, donde su condición ha sido calificada de «crítica» debido a las quemaduras que sufrió al rociar el vehículo con gasolina. Ayer parte del hospital tuvo que ser evacuado al hallarse un vehículo sospechoso en las cercanías, aunque resultó una falsa alarma. La decisión de Brown de decretar el máximo nivel de alerta demuestra que las autoridades británicas creen que la célula de Al Qaida tiene capacidad para actuar de nuevo. Por eso en los aeropuertos británicos se ha aumentado la seguridad y en las zonas de gran concentración de público se han incrementado las patrullas policiales y los controles de vehículos. «Hacemos frente a una amenaza que va a durar, no va a terminar ni en las próximas semanas ni en los próximos meses», indicó Brown. En su primera intervención pública desde su nombramiento, el primer ministro apareció serio y con un semblante de gran preocupación ante las cámaras de la BBC, tras haber presidido la enésima reunión del comité Cobra, que sólo se reúne en casos de seguridad nacional. Brown agregó: «Este país no cederá ni se dejará intimidar por los terroristas, ni permitiré a nadie que perjudique el modo de vida británico». Tras identificar como los responsables a individuos relacionados con Al Qaida, Brown advirtió que «debemos estar siempre vigilantes, estar en alerta en todo momento».