Un ejército de abogados vigiló los decisivos comicios para Bush
INTERNACIONAL
Problemas técnicos en varios estados con las nuevas máquinas electrónicas de voto Las televisiones ralentizaron la lectura de resultados para evitar errores anteriores
07 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Alrededor de 200 millones de estadounidenses estaban convocados ayer a las urnas en las legislativas más reñidas de la última década, ya que está en juego la continuidad de la hegemonía republicana en el Congreso y la fuerza política del presidente George W. Bush para sus dos últimos años de mandato. Las encuestas daban por seguro un triunfo demócrata en la Cámara de Representantes, mientras que el pulso para hacerse con el Senado se mantenía en el aire. «Creo que vamos a ganar la Cámara baja esta noche», decía a primera hora de ayer el presidente del Partido Demócrata, Howard Dean, sin querer predecir lo que pasaría en el Senado. «Cumplan con su deber, voten y hagan oír su voz», pedía el presidente George W. Bush, consciente de la importancia que para sus aspiraciones tiene una alta participación, casi la única esperanza de los republicanos para no pasar a la oposición. Tras votar en Crawford (Tejas), junto a su mujer Laura, el mandatario puso rumbo a Washington para seguir desde la Casa Blanca los acontecimientos. La jornada se celebró sin apenas incidencias, salvo algunos problemas técnicos con las nuevas máquinas electrónicas de voto -como ya pasó en el 2000 y el 2004- que se registraron en varios distritos de Ohio, Nueva York, Pensilvania, Utah y Florida, pero que fueron subsanados al poco tiempo de abrir los colegios electorales. «Con todos los cambios que hemos tenido con las máquinas, pensar que todo iba a salir bien era demasiado optimista», dijo Doug Chapin, director de Electionline.org, un grupo independiente especializado en este tipo de votaciones. No obstante, para prevenir posibles errores en el conteo, ambos partidos enviaron a miles de simpatizantes a los puestos de votación para seguir de cerca todo el proceso. Sólo el Partido Demócrata reclutó a 7.000 abogados y estudiantes de Derecho para vigilar en los distritos más sensibles. Observadores europeos Junto a ellos, miles de observadores del Departamento de Justicia se desplazaron a 22 estados donde se dan las contiendas más ajustadas, hay muchas minorías o se detectaron previamente problemas con las máquinas para votar. Además, 16 observadores europeos de la OSCE supervisarán el buen desarrollo de los comicios. A mitad de la jornada, y a pesar de que en Estados Unidos no se facilitan datos oficiales de participación, la sensación general era que la afluencia de votantes era mayor que la habitual. Pero aún habría que esperar hasta bien entrada la madrugada para saber si los demócratas ganaban los 15 escaños de más que necesitan para arrebatar el control en la Cámara de Representantes y los seis para hacer lo propio en el Senado. Las televisiones del país hicieron voto de contrición por los errores de las últimas dos elecciones nacionales, en las que la prisa por ser el primero en dar la noticia les llevó a dar por ganador al candidato equivocado.