Raúl Castro confirma que Cuba está preparada para un ataque de EE.UU.

La Voz EFE | LA HABANA

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El despliegue de tropas en la isla incluye a cientos de miles de reservistas y milicianos Rompe su silencio en el diario oficial «Granma» y dice que su hermano está mejorando

18 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Raúl Castro rompió ayer el silencio que había mantenido desde que asumió el poder provisionalmente el 31 de julio para asegurar que el líder de la revolución, Fidel Castro, se recupera gradualmente y que Cuba está preparada frente a cualquier intento de agresión. Castro, ministro de Defensa y segundo hombre de la jerarquía cubana, eligió Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (PCC), para hacer sus primeras declaraciones, tras asumir provisionalmente el poder, sobre la evolución de su hermano Fidel y la movilización de «decenas de miles» de efectivos frente a la «amenaza» de EE.UU. El pasado 31 de julio, Fidel Castro delegó provisionalmente el poder en su hermano Raúl, arropado por seis hombres fuertes del PCC y el Gobierno, mientras se recupera de una delicada intervención quirúrgica intestinal. En la entrevista, Raúl Castro no ofreció detalles sobre la enfermedad de su hermano Fidel, pero apuntó que sigue una «recuperación progresiva». «Su extraordinaria naturaleza física y mental también ha resultado esencial para su recuperación satisfactoria y gradual», señaló. Por si se «vuelven locos» En cuanto al despliegue de tropas, Castro apuntó que Cuba nunca ha echado «en saco roto las amenazas del enemigo», y denunció la actitud de «bravucón de barrio» demostrada por el presidente de EE.UU., George W. Bush, por sus declaraciones sobre el apoyo estadounidense a una transición política en Cuba. Aunque EE.UU. ha negado su intención de invadir Cuba, ante la posibilidad de que «alguien se volviera loco, o más loco todavía, dentro del Gobierno norteamericano», explicó Raúl Castro, «decidí elevar de manera sustancial nuestra capacidad y disposición combativas», apenas unas horas después del anuncio de la cesión de poderes. «A estas alturas, deberían tener claro [EE.UU.] que con imposiciones y amenazas no es posible lograr nada de Cuba», dijo Castro, quien reiteró la predisposición cubana a normalizar las relaciones con EE.UU. de igual a igual. El despliegue incluye unas Fuerzas Armadas de 50.000 hombres, una reserva de varios cientos de miles y las milicias de tropas territoriales, repartidos en zonas de defensa por toda la isla. Cuba mantiene activado su sistema de defensa, basado en la doctrina de «la guerra de todo el pueblo», con la descentralización de tropas en pequeñas escuadras móviles y muy independientes que anulen la eficacia de los sofisticados armamentos de EE.UU. La orden de movilización se dio el 1 de agosto y responde a los planes firmados y aprobados por Fidel Castro en enero del 2005.