Los servicios secretos rusos matan al líder checheno Basáyev

R. Mañueco| M. Bas moscú

INTERNACIONAL

El cadáver del guerrillero quedó completamente destrozado en una explosión El ex KGB asegura que preparaba un atentado contra la cumbre del Grupo de los Ocho.

10 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Seis años después de su llegada al Kremlin con el lema de lucha sin tregua contra el terrorismo, el presidente Vladimir Putin recibió ayer de sus servicios secretos el botín más preciado de esa contienda, la cabeza del jefe guerrillero checheno Shamil Basáyev. El enemigo número uno de Rusia, autor de los atentados más sangrientos y cerebro de masacres como la del teatro Dubrovka o la escuela de Beslán, murió en la madrugada de ayer a consecuencia de la deflagración de un camión lleno de municiones y explosivos. El suceso tuvo lugar en Ingusetia, república norcaucásica vecina de Chechenia, y los servicios secretos rusos lo presentaron como fruto de una operación llevada a cabo por comandos especiales. El cuerpo de Basáyev ha quedado completamente destrozado y hará falta un análisis de ADN para confirmar su identidad. Tras la muerte de Aslán Masjádov, Basáyev era el líder supremo de la guerrilla, pese a existir otras cabezas visibles como la de Abdul Halim Saiduláyev, abatido el mes pasado, o Dokú Umárov, actual presidente de Ichkeria, la Chechenia independiente. Se le había dado por muerto en muchas ocasiones y su inminente captura también se había anunciado repetidamente. Pero, una y otra vez, lograba burlar a sus perseguidores. El Kremlin había ofrecido una recompensa de 10 millones de euros a cambio de informaciones que pudieran ayudar a dar con su paradero. El director del Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB), Nikolái Pátrushev, comunicó delante de las cámaras de televisión a Putin la eliminación del líder guerrillero. «Se ha llevado a cabo en Ingushetia una operación especial, de cuyos prolegómenos ya le informé a usted antes, que ha dado como resultado la aniquilación de Shamil Basáyev y de otros bandidos que preparaban acciones terroristas», dijo al presidente. Pátrushev añadió que los atentados iban a ser cometidos coincidiendo con la cumbre del Grupo de los Ocho, que comienza el sábado en San Petersburgo. Putin respondió a esas palabras diciendo: «Este es el castigo que se han ganado esos terroristas por nuestros niños de Beslán, Budiónovsk, por todos los atentados cometidos en Moscú y otras regiones». Después dio instrucciones a Pátrushev para que condecorar a todos los que tomaron parte en la operación. Las agencias rusas, citando a los propios servicios secretos, sostienen que Basáyev murió a consecuencia de la explosión de un camión cargado con las bombas que iban a ser utilizadas en próximos atentados. Al parecer, el vehículo iba acompañado de tres turismos, en uno de los cuales viajaba Basáyev. En total, según fuentes oficiales, perecieron 12 guerrilleros chechenos.