El brazo armado de Hamás amenaza con atacar colegios y plantas eléctricas hebreas
02 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.El primer ministro israelí, Ehud Olmert, ordenó ayer al Ejército que no permita dormir a la población de Gaza con el fin de presionar a las milicias palestinas para que liberen al soldado Guilad Shalit, al tiempo que ha dejado las manos libres a los militares para que lleven a cabo las operaciones que consideren oportunas en la franja. «Yo soy responsable de lo que hoy está ocurriendo en Gaza y he dicho al Ejército que nadie pueda dormir de noche en Gaza para que sepan lo que están sufriendo nuestras comunidades del sur. Nadie muere por una incomodidad aunque sí por los Kasam (en referencia a los cohetes artesanales que lanzan los milicianos sobre territorio israelí)», dijo Olmert. Sus declaraciones llegan una semana después de que se iniciara la operación Lluvias de Verano, durante la que el Ejército ha disparado más de 1.200 bombas que han destruido las principales infraestructuras de Gaza. En ese tiempo los milicianos han lanzado una decena de cohetes artesanales que no han causado daños. La organización humanitaria israelí Btselem facilitó los últimos datos de víctimas en el conflicto, que en el mes de junio se elevaron a 49 muertos palestinos ?31 eran civiles? y tres muertos israelíes ?dos soldados y un colono?. Dos palestinos muertos Este balance siguió creciendo ayer. Soldados israelíes mataron a dos palestinos armados cuando se dirigían hacia un puesto militar cerca del aeropuerto de Dahaniya, en el sur de Gaza. Durante la última semana los cazas F-16, de fabricación estadounidense, han sobrevolado la franja de Gaza en vuelos rasantes arrojando estruendosas «bombas de sonido» sobre las zonas residenciales, y que, como dice Olmert, causan la «incomodidad» de no permitir dormir a la población. Sobre el soldado Shalit, Olmert advirtió de que una negociación con Hamás sería contraproducente, puesto que reforzaría la posición de los fundamentalistas, con lo que dio a entender que el rechazo de Israel a canjear al soldado por mil prisioneros, como ofreció Hamás, no está a la vista. Unas horas antes de las declaraciones de Olmert, hacia las dos de la madrugada, un helicóptero Apache disparó dos misiles contra la oficina del primer ministro Ismael Haniya en el centro de Gaza. Los misiles destruyeron una cocina y una sala de la segunda planta. Haniya, que vive oculto la mayor parte del día, visitó las dependencias afectadas y aseguró que con esos ataques Israel no conseguirá liberar a su soldado. Por su parte, el brazo armado de Hamás, las Brigadas Izzedin al Kasam, amenazaron con atacar colegios y plantas eléctricas en el interior de Israel para responder a los ataques contra las infraestructuras de la franja de Gaza.