Un huracán de vergüenzas

Tatiana López CORRESPONSAL | WASHINGTON

INTERNACIONAL

JAMES NIELSEN

Parte del dinero destinado a las víctimas de uno de los peores desastres sufridos en EE.UU. fue malgastado en joyas, pornografía, viajes al Caribe y hasta en una operación de cambio de sexo.

15 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Casi un año después de arrasar la ciudad de Nueva Orleans el huracán Katrina sigue ocupando las portadas de Estados Unidos. El último escándalo derivado del desastre saltaba a los medios hace unos días cuando una Comisión Federal del Congreso hacía públicos los resultados de una investigación que acusa a la Administración de haber «malgastado» más de 1.000 millones de dólares en supuestas ayudas. Concretamente los encargados de la auditoría aseguran que cientos de tarjetas de débito y cheques entregados a los afectados en concepto de auxilio fueron utilizados en realidad para pagar gastos innecesarios como pornografía, locales de estriptís o unas vacaciones en Santo Domingo. La responsabilidad del fraude recaería directamente en la ya desprestigiada Agencia para la Coordinación de Desastres, conocida por sus siglas en inglés FEMA, encargada de vigilar el destino del dinero. Según el informe, la organización actuó de manera negligente ya que, entre otras cosas, no constató ni los números de seguridad social ni las supuestas direcciones de los solicitantes. Como resultado de esta acción, miles de personas obtuvieron dinero para problemas que nunca existieron, lo que supondría que un 16% del presupuesto destinado a la catástrofe habría sido gastado en actividades fraudulentas. Una cifra aproximada ya, en virtud de la investigación, sólo se han contabilizado los datos que han podido ser registrados y que no incluyen 750 tarjetas a los que el FEMA perdió la pista hace meses. «Esto es un asalto a los contribuyentes y todos los implicados deberán ser procesados por la Justicia», afirmó el republicano Michael McCaul, encargado de supervisar la auditoría. Falsos afectados Aunque la lista de actividades irregulares contiene gastos tan flagrantes como la compra de joyas, los honorarios de un abogado de divorcios o incluso una operación de cambio de sexo. La comisión investigadora denunció especialmente el gran número de «falsos afectados» beneficiarios de las ayudas, entre los que se encuentran al menos 1.000 reclusos de la penitenciaría de Nueva Orleans que obtuvieron dinero para alojamiento mientras se encontraban encarcelados. En la misma línea se sitúa el caso de un hombre al que se le proporcionó 2.360 dólares para mejorar su vivienda y que en su solicitud dio como dirección el cementerio de la ciudad. Además la investigación sugiere que decenas de personas que sí tenían derecho a las ayudas habrían recibido indemnizaciones por partida doble ya que nadie se encargó de establecer un registro. Desde el FEMA se han anunciado ya acciones para contener el fraude. «Prometemos mejorar nuestros sistemas de seguimiento y establecer un nuevo sistema de registro», dijo a la prensa el portavoz de la agencia, Aarón Walker. El Katrina es considerado uno de los peores desastres naturales de la historia de EE.UU., después de dejar 1.500 muertos y sumergir bajo el agua un 75% de la ciudad de Nueva Orleans.