Los presos de Hamás retiran su apoyo al plan que será sometido a referéndum

Eugenio García Gascón JERUSALÉN

INTERNACIONAL

La decisión resta legitimidad al proyecto y cuestiona la consulta promovida por Abas La hija del primer ministro hebreo se manifestó contra los bombardeos a la playa de Gaza

11 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Los líderes de Hamás y de la Yihad Islámica encarcelados en Israel han retirado sus firmas del llamado «plan de los prisioneros» que el presidente Mahmud Abas llevará a referéndum el próximo 26 de julio. El documento fue elaborado durante varias semanas en una cárcel del sur de Israel y firmado a principios de mayo por prisioneros de Hamás, Al Fatah, la Yihad Islámica y otras facciones en calidad de documento de trabajo y para que sirviera de base al diálogo entre los líderes políticos palestinos. El documento prevé implícitamente el reconocimiento de Israel a cambio de que se retire de los territorios ocupados en la guerra de 1967 y que los palestinos puedan crear un Estado en Cisjordania y Gaza, con Jerusalén como capital. Sin embargo, los prisioneros de Hamás y de la Yihad Islámica no quieren que el documento sirva para dividir la causa palestina y por lo tanto se niegan a que Abas lo lleve a referéndum si antes no alcanza un acuerdo con las demás facciones. Abdel Jaleq Natche, oriundo de Hebrón y uno de los prisioneros de Hamás más conocidos, divulgó un comunicado en Gaza en el que acusó a Abas de haber «abusado de manera inaceptable» del documento y de aprovecharse del prestigio de los prisioneros con el fin de obtener un rédito político en el referéndum. Con este anuncio, el documento pierde una gran parte de su valor puesto que ya no puede presentarse como un texto consensuado por los prisioneros de todas las facciones, como Abas ha hecho durante las últimas semanas. «El documento se ha convertido ahora en un documento exclusivamente de Al Fatah», subrayó Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamás en Gaza. Por otra parte, la participación de Dana Olmert en una manifestación contra el Ejército israelí por la muerte de siete civiles palestinos en la playa de Gaza ha puesto contra las cuerdas a su padre, el primer ministro de Israel, Ehud Olmert, quien para justificarla apelaba ayer a la libertad de opinión de su hija. Dana, de 33 años y lesbiana, es una conocida pacifista que militó en la ONG Mahsom Watch, dedicada a verificar el trato a los palestinos en los controles militares, y se presentó en la manifestación con su pareja.