Gritos de venganza en los funerales de los 7 miembros de una familia muertos en el ataque Abas convoca el referéndum para el 26 de julio y Haniya lo califica de golpe de estado
10 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Las milicias de Hamás pusieron fin ayer a 16 meses de tregua, con el lanzamiento de 15 cohetes del tipo Kasam de fabricación artesanal y granadas de mortero contra varias localidades israelíes cercanas a la franja de Gaza que no causaron daños personales o materiales. Las Brigadas Izzedin al Kasam, que son las milicias de Hamás, dijeron en un comunicado que reanudar los ataques era algo inevitable después del bombardeo del viernes contra una playa de Gaza que mató a ocho personas. Sin embargo, el comunicado no especificó si los ataques son puntuales o van a continuar de manera indefinida. La dirección política de Hamás, que ahora gobierna en los territorios palestinos, no se ha pronunciado al respecto, por lo que será necesario esperar hasta ver qué actitud adoptan sus líderes políticos. El clima entre los palestinos es, desde luego, de revancha. Decenas de millares de personas participaron ayer en los funerales de los siete miembros de la familia Ghalia que murieron en la víspera por el fuego de la artillería israelí cuando se encontraban bañándose y jugando en la playa de Beit Lahiya, al norte de Gaza, aprovechando la jornada festiva. Por la tarde se encontró en las aguas del Mediterráneo el cadáver de un hombre, que eleva a ocho los muertos en el bombardeo. La multitud exigió venganza y pidió a Hamás que dejara a un lado la tregua para volver a cometer ataques y atentados. Funeral a tiros En el centro de los funerales estuvo la niña Huda Ghalia, de siete años de edad, que sobrevivió al bombardeo y a quien tanto el presidente Abas como el primer ministro Haniya han decidido adoptar. En el momento más emotivo de la ceremonia, Huda se arrodilló ante los cuerpos exánimes de sus familiares y besó los rostros de sus padres y de sus tres hermanos, de cuatro meses, tres y diez años, que murieron en el bombardeo. «Por favor, no me dejéis sola», dijo la niña. Los siete miembros de la familia Ghalia muertos el viernes se suman a otras decenas de civiles que el ejército israelí ha matado en lo que va de año. Casi la mitad de los palestinos que han fallecido durante los ataques israelíes desde enero pasado son civiles. En los funerales predominaron las banderas verdes y negras correspondientes a Hamás y a la Yihad Islámica, y los asistentes no cesaron de gritar consignas contra Israel y los Estados Unidos. En un momento de gran tensión, los milicianos de Hamás y la policía se dispararon entre sí y hubo cuatro heridos. El presidente palestino, Mahmud Abas, comunicó la fecha en que se celebrará el anunciado referéndum, que tendrá lugar el 26 de julio y en el que los palestinos deberán decidir si aceptan a Israel dentro de las fronteras de 1967 y la creación de un estado en Cisjordania y Gaza con Jerusalén por capital. Hamás lo calificó de «golpe de estado» y dijo que pedirá a sus seguidores que no participen, algo que en círculos próximos a Abas se ve con buenos ojos puesto que significa que la propuesta de los prisioneros será aprobada sin problemas.