El octogenario Ciampi rechaza ser presidente de Italia otros siete años

María Signo CORRESPONSAL | ROMA

INTERNACIONAL

03 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Con una nota en primera persona, el presidente de la república italiana, Carlo Azeglio Ciampi, cerró ayer cualquier posibilidad de prolongar su mandato de siete años, que finaliza el próximo día 18. Tanto Silvio Berlusconi, que intentaba evitar un candidato indeseado, como Romano Prodi, que no quería ser descortés, le habían pedido que siguiera. «Ninguno de los nueve presidentes que me precedieron fueron reelegidos. Considero que esta es una tradición significativa. No está bien quebrarla», declaró el jefe de Estado en el comunicado emitido por el palacio presidencial. Carlo Azeglio Ciampi está considerado una autoridad imparcial y es muy querido y respetado por todos los italianos, por ello numerosas personalidades apoyaban su candidatura. Su edad también fue una de las razones para declinar seguir siendo presidente. A sus 85 años significaba que podía cumplir 92 en el cargo, récord mundial y enésimo síntoma de la gerontocracia en un país con un Parlamento donde el 22% de los diputados y un 35% de los senadores tienen más de 60 años. La renuncia complica de nuevo el panorama político italiano, ya que Berlusconi, al proponer una prórroga del mandato de Ciampi intentaba impedir que candidatos de la coalición de centroizquierda la Unión, como el ex comunista Massimo D'Alema, pudieran acceder a la presidencia. Se abre así una delicada negociación entre las dos grandes coaliciones antes de recurrir el próximo lunes, fecha en la que se reúne el Parlamento, al voto de mayoría.