El Partido Comunista de Cuba destituye a un dirigente por deshonestidad y abuso de poder

La Voz EFE | LA HABANA

INTERNACIONAL

28 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

El buró político del Partido Comunista de Cuba (PCC) acordó restablecer el Secretariado del organismo, eliminado en 1991, y destituir a uno de sus dirigentes por abuso de poder y «actitudes deshonestas», entre otras duras acusaciones. Un nota oficial del buró político del Comité Central del PCC, máximo órgano de la dirección del partido, divulgada ayer por el diario oficial Granma , indicó que ambas decisiones fueron adoptadas en una reunión celebrada el día 26 y presidida por el líder cubano, Fidel Castro. Según el comunicado, el único partido de la isla debe prepararse para responder a las nuevas exigencias tras superar el llamado Período Especial, en el que se sumió el país tras la caída del bloque soviético, en 1989. Además, debe «ejercer una mayor influencia y elevar su papel de dirección» para lograr la «participación plena» del pueblo «en las tareas de la construcción del socialismo» y en la lucha contra «todo lo que tienda a lesionar, retrasar o impedir el desarrollo de la obra de la Revolución». Por tanto, «cada vez será más intenso y coordinado el enfrentamiento a las manifestaciones de indisciplina, corrupción y negligencia, entre otras actitudes negativas». Por todo ello, la máxima dirección del PCC decidió restablecer el Secretariado, un órgano de dirección que «auxiliará» al buró político. Durante la reunión, se decidió expulsar del partido al miembro del buró político Juan Carlos Robinson Agramonte, licenciado en Ciencias Sociales de 49 años y ex primer secretario del comité provincial del PCC en Santiago de Cuba, por considerar que ha sido un «lamentable e inusual caso de incapacidad de un cuadro político para superar sus errores». Robinson, según la nota oficial, desoyó las críticas de la dirección del PCC e hizo «más visibles todavía ciertas manifestaciones de prepotencia y altanería, abuso de poder y ostentación del cargo, indiscreciones y reblandecimiento en sus principios éticos, que han puesto de manifiesto actitudes deshonestas incompatibles con la conducta de un comunista y menos aún de un cuadro del partido». El buró político decidió «separarlo como miembro del buró político y del comité central, así como de las filas del partido» e investigar «las consecuencias legales que puedan derivarse de su comportamiento», dice el comunicado.