Abdulá Abdulá, el rostro amable del Gobierno de Kabul, deja el cargo de ministro de Exteriores
INTERNACIONAL
Abdulá Abdulá, una de las figuras claves en la esfera política de Afganistán desde la caída de los talibanes en el 2001, no continuará como ministro de Exteriores tras la inminente remodelación del Gobierno. Este tayiko de 45 años, hijo de madre pastún, dirigió la política exterior del país en los últimos seis años, y era el último representante de la guerrillera Alianza del Norte en el Gobierno afgano. Un comunicado del Gobierno afgano informó ayer de que no formará parte del nuevo Ejecutivo de 25 ministros del presidente Hamid Karzai, cuya composición fue anunciada por exigencias de la Constitución, un mes después de que se celebre la nueva sesión del Parlamento. A Abdulá, la cara internacional y amable del régimen postalibán, se le ofreció continuar en otros puestos, entre ellos el de ministro de Comercio, pero no aceptó, según fuentes oficiales. Será sustituido por Rangeen Dadfar Spanta, antiguo asesor de Exteriores del presidente Hamid Karzai. Otra figura destacada que ha quedado fuera del Gabinete es Masuda Jalal, ministra de Asuntos de las Mujeres, que fue la única candidata femenina en las elecciones presidenciales del año pasado. Líder de la Alianza Abdulá Abdulá era uno de los miembros más importantes del Gobierno afgano, y el único antiguo responsable de la Alianza del Norte, después de que Marshal Mohamed Qasim Fahim (ex ministro de Defensa) y Mohamed Younis Qanuni (ex ministro del Interior y Educación) fueran destituidos de sus cargos por Karzai cuando llegó a la presidencia. De ojos azules, oftalmólogo de carrera y políglota -su inglés es perfecto-, Abdulá Abdulá era la cara más internacional del Gobierno afgano después del presidente Karzai, y una figura permanente en las cadenas de televisión internacionales. En el 2001 fue elegido ministro de Asuntos Exteriores por la Administración Interina de Afganistán, y después fue mantenido en su cargo por el actual presidente, tras las elecciones del 2004. Sin embargo, su carrera al frente de la cartera de Exteriores se había iniciado en 1998 como responsable de estos asuntos en la Alianza del Norte, coalición creada por los antiguos guerrilleros muyahidines afganos cuando en 1986 los ultraintegristas talibanes se hicieron con Kabul. La Alianza del Norte desempeñó un papel importante en el derrocamiento de los talibanes, al apoyar la oposición encabezada por EE.UU., y poco antes del final de ese régimen perdió a su principal líder, el general Masud. El político trabajó como oftalmólogo en Kabul hasta 1985, cuando se trasladó a Pakistán para trabajar con los refugiados afganos. Fue allí donde entró en contacto por primera vez con la resistencia antisoviética, lo que impulsó al joven Abdulá a unirse a la resistencia.