Indígenas ecuatorianos mantienen sus protestas, pese al estado de emergencia en seis provincias
INTERNACIONAL
La Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) mantiene su convocatoria de movilizaciones, pese al estado de emergencia decretado por el Gobierno en seis provincias para acabar con las protestas. El presidente de la Conaie, Luis Macas, afirmó que sus movilizaciones son en contra de la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) con EE.UU., a favor de la nacionalización del petróleo, y para conseguir una asamblea constituyente para reformar el Estado y que se les reconozca su diversidad y su cultura. El Gobierno declaró en la madrugada de ayer el estado de excepción, y puso bajo control militar las provincias de Tungurahua, Imbabura, Cotopaxi, Chimborazo y Cañar, y los cantones de Tabacundo y Cayambe, en la de Pichincha, en el centro andino. El estado de emergencia adoptado para controlar la rebelión indígena «exacerbó los ánimos» de los dirigentes del movimiento, que advirtieron que no se dejarán amedrentar. «Nuestras movilizaciones se mantienen inalterables», recalcó pese a todo el dirigente indígena Humberto Choyán. Macas explicó que, como punto principal, se oponen al TLC porque de esa forma el país se juega el control geopolítico de su territorio, además de que en cuestiones agrícolas no se ha hablado de los productos que más pueden perjudicar a los indígenas. El líder de la Conaie añadió que los contratos que Ecuador tiene con las petroleras multinacionales, «además de lesionar los derechos de las comunidades indígenas, lesionan los intereses del país». Por ello, defendió «la nacionalización de la industria petrolera» y, como primer paso, anular el acuerdo con la empresa estadounidense Oxy, algo que también reclaman en estas protestas. La movilización indígena en la zona central andina del país ha provocado graves dificultades en las comunicaciones y el desabastecimiento de algunos productos. Los militares y policías comenzaron ayer a desbloquear las carreteras cortadas desde la semana pasada con árboles, tierra y piedras. Macas pidió que se suspendan las negociaciones entre Quito y Washington, y que se convoque una consulta popular sobre el tratado, al tiempo que acusó a los partidos y a las instituciones de Ecuador de haber mantenido silencio sobre este tema trascendental. El Gobierno de Alfredo Palacio ratificó ayer sus denuncias sobre «la infiltración extranjera» en la rebelión, y no descartó que en la revuelta pueda estar involucrado el mismo presidente de Venezuela, Hugo Chávez.