Dos explosiones en otros tantos hoteles de la capital boliviana dejan dos muertos y ocho heridos El Gobierno afirma que los ataques pretenden desestabilizarlo y amedrentar
22 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El presidente de Bolivia, Evo Morales, sugirió ayer que Estados Unidos envía terroristas a su país, al aludir a la detención de un estadounidense acusado de dos atentados con bomba que dejaron dos muertos y ocho heridos la noche del martes en La Paz. «¿Hay lucha del Gobierno de Estados Unidos contra el terrorismo, o nos manda a norteamericanos a hacer terrorismo en Bolivia?», se preguntó el mandatario socialista en la ciudad de Santa Cruz, donde inauguró un plan para dar documentos de identidad a casi dos millones de bolivianos. Morales solicitó públicamente a las autoridades de Washington «que no vengan terroristas a Bolivia a matar a inocentes, a atentar en los hoteles, como han hecho ayer (por el martes)». El gobernante calificó las explosiones de atentados contra la democracia boliviana, contra su Gobierno y contra la Asamblea Constituyente que será elegida en julio. En mitad de su discurso, en el que hizo balance de sus dos primeros meses de gestión, Morales expresó su molestia por lo sucedido, y acusó a Washington de tener un doble mensaje. «El Gobierno de Estados Unidos lucha contra el terrorismo, y no es posible que gente de Estados Unidos venga a meter bombas en los hoteles», dijo en tono crítico. Morales se ha declarado afín a la ideología «antiimperialista» del líder venezolano, Hugo Chávez, y del cubano, Fidel Castro, por lo que es visto con recelo por la Administración de Bush. La primera explosión, en el centro turístico de La Paz, provocó dos muertos y siete heridos, además de destrozos en al menos diez viviendas. La segunda afectó una zona residencial, a menos de diez manzanas del palacio Quemado (sede del Gobierno), pero los autores alertaron telefónicamente a la policía y fueron desalojados 19 turistas, por lo que no hubo víctimas. Subterfugio Según el presidente boliviano, tras analizar «fríamente» con su Gobierno y sus colaboradores lo sucedido, llegó a la conclusión de que los atentados pretenden «amedrentar, crear zozobra, decir que el Gobierno de Evo Morales no sabe controlar» su país. Como posibles responsables intelectuales de los ataques, el líder indígena acusó a «empresarios que no practican solidaridad» y a «grupos oligárquicos» que usan «agentes externos» para evitar los cambios que prevé realizar. La policía boliviana detuvo al estadounidense Claudio Lestat, natural de California, y a la uruguaya Alda Ribeiros, de 40 años. Según medios locales, él tiene antecedentes penales por terrorismo en Argentina.