La oposición bielorrusa sigue atrincherada en el centro de la capital por cuarto día

La Voz AGENCIAS | MINSK

INTERNACIONAL

La oposición bielorrusa continuaba ayer atrincherada en el centro de Minsk, cada vez más aislada en su resistencia al presidente Alexánder Lukashenko, quien evita hacer uso de la fuerza y prefiere esperar a que el cansancio ponga fin al movimiento. Por cuarto día consecutivo, la céntrica plaza de Octubre de Minsk continuó ayer ocupada por manifestantes que exigen la repetición de los comicios presidenciales del domingo que dieron la victoria a Lukashenko. Alexánder Milinkiévich, el candidato opositor, se pasa cada día por la plaza para dar ánimos a sus seguidores. «No pretendemos hacer que caiga Lukashenko, sino despertar a la oposición», admitió ayer. La policía sigue vigilando de cerca la protesta y hostigando a veces a quienes intentar unirse a ella, pero no ha intervenido para disolverla. Lo que parece estar claro es que en Bielorrusia no se dan las condiciones necesarias para forzar la repetición de los comicios, como logró Víktor Yúshenko en Ucrania. Según un sondeo, el apoyo real que tiene Lukashenko del electorado ronda el 60%, mientras el de Milinkiévich no llega al 20%. Los seguidores de éste se dedican a distribuir octavillas en las casillas de correo para pedir a los habitantes de Minsk que participen en una gran manifestación el sábado al anochecer.