El presidente de Polonia, Lech Kaczynski, ha decidido dirigir personalmente las investigaciones sobre el accidente ocurrido en el Centro de Exposiciones de Katowice, mientras el Gobierno ha ordenado revisar la estructura de los edificios de grandes superficies -desde instalaciones feriales o deportivas a hipermercados- y limpiar la nieve y el hielo de todos los tejados para evitar que la tragedia vuelva a repetirse. La comisión de investigación dará respuesta a la pregunta de por qué se hundió el techo del centro y los fiscales determinarán quiénes son los responsables. Por el momento, se han confirmado como inciertas las declaraciones de losdueños del recinto, que habían asegurado que se había retirado la nieve del tejado. Los especialistas han hallado pruebas de que la capa de nieve que había era de medio metro, o sea, mucho más de lo que permiten las normas. La fiscalía de Katowice redujo ayer a 62 el número de personas muertas en el siniestro. Antes la policía y los bomberos habían informado de 67 muertos. «Hay que comprender que en una operación de rescate tan enorme y con tanto nerviosismo y tensión, el cómputo de las víctimas mortales no es lo más importante», justificó el error el ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro.