La oposición critica la reforma a cuatro meses de las legislativas Abandona el sistema mayoritario aprobado en 1993 y recupera el proporcional
14 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Tras ásperas discusiones y con las críticas de la oposición de centroizquierda, Italia ha cambiado su sistema electoral. Tras pasar por la Cámara de Diputados, a la nueva ley le faltaba sólo el voto del Senado, donde fue aprobada ayer por 160 votos a favor, 119 en contra y 6 abstenciones. El último requisito para su entrada en vigor es la firma del presidente de la República, Carlo Azeglio Ciampi, con lo que el nuevo sistema ya estará listo en las elecciones generales del próximo 9 de abril. El sistema hasta ahora en vigor se caracterizaba por ser mayoritario y fue aprobado en 1993 cuando la política italiana se vio sacudida por grandes cambios tras las investigaciones de Manos Limpias que implicaban en casos de corrupción a casi todos los partidos. Las graves tensiones institucionales de aquel momento tuvieron como consecuencia un movimiento ciudadano a favor de un cambio en el sistema electoral. Tras las derrotas sufridas en los últimos meses en las elecciones europeas y regionales, la Casa de la Libertad, coalición que dirige el presidente del Gobierno, Silvio Berlusconi, presentó en el Parlamento un proyecto de reforma urgente de la ley electoral con la intención de volver al sistema proporcional, con el que se vería favorecida. La proximidad de las elecciones hizo que la oposición acusase a Berlusconi y sus socios de «juego sucio», y alegó que en ningún país se cambia una ley electoral a pocos meses de unos comicios. Durante la rueda de prensa ofrecida ayer, Romano Prodi, líder de la coalición de centro izquierda La Unión, anunció que en caso de victoria de su grupo, una de las primeras medidas será la anulación de lo que denominó «ley antipatriótica y anticonstitucional», para volver otra vez al sistema mayoritario. «Hace cinco años -explicó- esta misma mayoría gritó con todas sus fuerzas que jamás aceptaría una ley electoral impuesta por la mayoría de entonces». También acusó al centroderecha de estar presionando al presidente de Ciampi a fin de que firme la nueva ley lo antes posible. Estas acusaciones fueron rechazadas por el coordinador de Forza Italia, que lidera Berlusconi. Francesco Rutelli, que dirige Margarita, uno de los partidos de La Unión, considera que es «un gran paso atrás». Cambios Los cambios más significativos del nuevo sistema electoral corresponden a los colegios electorales que pasan de ser «personales» a ser circunscripciones con listas cerradas. El sistema proporcional para el Senado viene calculado por regiones y también aquí las listas serán cerradas. Para poder acceder a los escaños de ambas cámaras, las formaciones políticas tendrán que conseguir un mínimo de votos que van del 2% para cada partido que forme parte de una coalición, el 4% para los no coaligados y el 10% para las coaliciones. La ley prevé un «premio de mayoría» para la formación ganadora a fin de garantizar la gobernabilidad. Otras novedades son la obligación de indicar quién será el jefe de la fuerza política, así como presentar un único programa electoral válido. Para abril del 2006 los partidos de centroderecha actualmente en el Gobierno han anunciado que irán cada uno con su propia lista, encabezada por los respectivos líderes. Más complicada es la situación del centroizquierda donde la Unión se presentará a la Cámara de Diputados en coalición bajo la dirección de Prodi, mientras que para el Senado cada formación irá separada, aunque se está estudiando crear una lista unitaria.