Crónica | Confesión de una terrorista suicida en Jordania La policía jordana detuvo a la esposa de uno de los tres iraquíes suicidas del triple atentado en Ammán, a la que le falló la bomba tras lograr colarse en una boda en el hotel Radisson
13 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.«Mi esposo detonó su bomba y yo intenté que explotara mi cinturón, pero no funcionó. La gente comenzó a huir y yo me escapé con ellos». Esta es la confesión televisada de Sayida al Rishawi, esposa de uno de los tres iraquíes suicidas que el pasado miércoles atentaron contra tres hoteles de lujo, causando 57 muertos, y que ha sido detenida por la la policía jordana. El viceprimer ministro jordano, Marwan Muasher, explicó que Sayida, de 35 años, era esposa del suicida Alí al Shamari. El matrimonio era oriundo de la provincia iraquí suní de Al Anbar, limítrofe con Jordania y uno de los principales centros de la insurgencia. Además era hermana de Mubarak al Rishawi, que ofició de número dos de Abu Musab al Zarqawi -el jordano jefe de Al Qaida en Irak- hasta que fue abatido por los soldados estadounidenses en Faluya. Según Muasher, el miércoles la pareja se vistió de gala para acudir al banquete de bodas de un matrimonio palestino que se celebraba en el hotel Radisson y en el que había cerca de 300 invitados. Cuando consideraron que había llegado el momento oportuno decidieron detonar los explosivos que portaban. Sin embargo, el dispositivo de la mujer no llegó a funcionar y su marido la sacó de la sala antes de detonar su bomba, dijo Muasher. La mujer huyó y buscó refugio en un apartamento de Ammán, donde en la mañana del sábado fue localizada por la policía. La televisión jordana emitió ayer la confesión de Sayida, que apareció ante las cámaras con la cabeza cubierta con un pañuelo blanco, ua abrigo oscuro y el cinturón de explosivos que quiso utilizar desactivado. «Mi esposo llevaba un cinturón (de explosivos), me puso otro a mí y me enseñó a utilizarlo», explicó. Este tipo de confesiones en televisión es frecuente en los países de Oriente Medio. «Entramos en el hotel y yo me coloqué en una esquina y mi marido en otra. Intenté detonar el cinturón de explosivos en una fiesta de boda en la que había mujeres y niños pero no funcionó, aunque mi marido sí consiguió activar el cinturón», añadió. La policía dijo que los tres suicidas y la mujer entraron en Jordania el pasado día 4 por carretera y alquilaron un apartamento en un barrio de Ammán de clase media, desde donde ultimaron los preparativos para los atentados, en los que utilizaron entre 5 y 10 kilos del explosivo RDX.