El líder republicano DeLay, ahora acusado de blanquear dinero
INTERNACIONAL
Tom DeLay, amigo personal de George W. Bush y que la semana pasada se vio forzado a dejar su puesto como líder de los republicanos en el Congreso, recibió el lunes un nuevo golpe al ser acusado de lavado de dinero (190.000 dólares) para financiar campañas políticas. Pero DeLay, conocido como El martillo por su estilo áspero y directo, no se arrugó y calificó la decisión del gran jurado de Tejas de «abominación de la justicia». Este es el segundo cargo que recibe en una semana, después de que fuera acusado por otro jurado del estado sureño de conspiración para desviar fondos privados con los mismos fines y financiar campañas electorales de políticos locales, lo que viola las leyes estatales de Tejas y está penado con prisión. Los abogados del influyente y poderoso político volvieron a negar las imputaciones, las calificaron de ridículas y parte de una «persecución partidista», y pidieron que se desestime el caso. En el ojo del huracán desde hace tiempo -el año pasado fue tres veces amonestado por el comité de ética del Congreso-, este próspero empresario tejano, que hizo su fortuna con una empresa de exterminio de plagas, intenta ahora zafarse como puede del escándalo, consciente del daño que está causando a su valedor, el presidente Bush, quien aún no ha salido en su defensa. La presentación de estos graves cargos contra el ex líder de la mayoría republicana hunde más al político y hace peligrar la agenda política de la Casa Blanca.