Hace casi dos semanas que Alemania celebró elecciones. No obstante, Angela Merkel y Gerhard Schröder tenían todavía pendiente una batalla electoral, que libraron ayer en Dresde. Acudieron a orillas del río Elba, donde 219.000 electores están llamados mañana a elegir un Ejecutivo. La muerte inesperada de una candidata del partido ultraderechista, obligó a aplazar la cita del distrito 160 con las urnas. Aunque es prácticamente imposible que el resultado de Dresde vaya a cambiar la correlación de fuerzas en el Bundestag, donde Merkel mantiene una ventaja de tres escaños, la cita podría respaldar las reivindicaciones de uno de los dos líderes, ya que ambos reclaman el derecho a formar Gobierno. Tampoco ayer cedió ninguno de los dos en sus pretensiones. La candidata democristiana expresó su convicción de que el Gobierno rojiverde ha tocado a su fin. «Estoy convencida de que cuando cierren los colegios electorales en Dresde, hasta el canciller se dará cuenta», dijo Merkel frente a un millar de congregados. Por su parte el canciller que no quiere dejar de serlo logró reunir a cerca de cinco mil personas, a los que apeló a permitirle con su voto seguir gobernando en Berlín. Schröder reiteró su deseo de llevar las reformas «adelante al frente de un nuevo gobierno». A medida que se alarga el pulso por la cancillería, ambos pierden respaldo en sus propias filas. Los pasados días se escucharon voces críticas entre los democristianos que responsabilizan a Merkel y su «curso neoliberal» del mal resultado cosechado en las urnas el pasado 18 de septiembre. En las filas del SPD mientras tanto, se preguntan cuánto tiempo podrá Schröder seguir defendiendo su propósito de seguir en el poder. Aunque ayer volvían a desmentir informaciones, según las cuales Schröder podría hacer pública su dimisión el lunes, después de que las elecciones en Dresde, la lucha parece encaminarse cada vez más a impedir que Merkel se convierta en canciller, más que a defender las aspiraciones de Schröder. Éste parecía ayer disfrutar de su (quizá) último baño de masas.