El Gobierno de Ecuador busca su legitimación internacional

Robert Mur CORRESP. | SANTIAGO DE CHILE

INTERNACIONAL

STR

Solicita que se respete la soberanía del país, en alusión a EE.UU., que pidió nuevos comicios Seguidores del presidente derrocado pretenden que el Constitucional anule su destitución

22 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

La comunidad internacional no le está poniendo las cosas nada fáciles al nuevo presidente ecuatoriano, Alfredo Palacio. Empeñado en erigirse como el líder salvador de su país, el hasta ahora vicepresidente ha nombrado un gobierno de moderados opositores al destituido presidente Lucio Gutiérrez, y repite que su Ejecutivo no es de políticos, sino de ciudadanos. Como algunos analistas apuntan irónicamente, en Ecuador no es difícil encontrar detractores de Gutiérrez. De momento, la comunidad internacional no ha dado un aval a Palacio, lo cual alimenta la incertidumbre. La Organización de Estados Americanos (OEA), reunida en Washington, postergó una vez más su declaración sobre la crisis hasta esta madrugada, a pesar de que el representante ecuatoriano no dejó de insistir en que el relevo presidencial se había producido dentro de la Constitución. Esta vacilación de la OEA fue criticada ayer por el nuevo ministro de Gobierno de Ecuador, Mauricio Gándara, quien dijo que «no teníamos otro camino, no se puede pretender que regrese el coronel Gutiérrez, serían ríos de sangre en Ecuador». Gándara también cargó contra la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, quien desde Lituania pidió la convocatoria de elecciones anticipadas. El ministro de Gobierno exigió que «por favor respeten nuestra soberanía y podremos llevar buenas relaciones con todos los países del mundo». Por su parte, partidarios de Lucio Gutiérrez -refugiado en la embajada brasileña en Quito- están intentando que el Tribunal Constitucional se reúna para revocar la decisión tomada el miércoles por el Congreso, cuando Gutiérrez fue destituido. Los miembros del Constitucional son favorables al ex presidente, y por eso ayer los empleados del tribunal ocuparon las salas del edificio para evitar la reunión de los magistrados, cuya probable actitud de apoyo a Gutiérrez incrementaría las dudas sobre la legitimidad del nuevo Gobierno. Algunos medios publicaban ayer que el supuesto abandono del cargo por parte del ex presidente había sido en realidad un derrocamiento militar encubierto, ya que al parecer Gutiérrez salió del palacio de Carondelet cuando llegó un grupo de militares que le comunicaron que el Ejército le retiraba su apoyo. Sus seguidores alegan que no abandonó el cargo, pues firmó dos decretos el mismo jueves.