Al Sadr ordena a los milicianos que no son de Nayaf que vuelvan a casa La resistencia ataca una base de la coalición y mata a dos soldados norteamericanos.
16 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Dos soldados estadounidenses murieron y una veintena resultaron heridos tras un ataque con cohetes contra una base norteamericana en Balad, al norte de Bagdad, el mismo día en que se produjo otro ataque contra un convoy de extranjeros en Ramadi, cuyo resultado no está claro. El ataque contra la Base Anaconda, en la ciudad de Balad, se produjo al mediodía, cuando desconocidos lanzaron un cohete que impactó dentro de la base y dejó a 23 soldados heridos, de los que dos murieron poco después. En cuanto a lo sucedido en Ramadi, a unos 100 kilómetros al oeste de Bagdad, hay una gran confusión sobre el alcance del atentado. Según una portavoz militar estadounidense, el ataque con una bomba de fabricación casera contra un convoy de vehículos se cobró al menos la vida de un policía iraquí y otros cinco resultaron heridos. «El atentado se produjo hacia las ocho y cuarto de esta mañana en los alrededores de Ramadi. Los soldados detuvieron a cinco miembros del Cuerpos de Defensa Civil Iraquí (ICDC, en sus siglas en inglés) y a otros tres civiles como sospechosos de haber participado en la preparación del ataque. Todos los sospechosos fueron trasladados a una base militar cercana para su interrogatorio», concluyó. El ICDC es una institución paramilitar creada y entrenada por Estados Unidos para la protección de los ciudadanos iraquíes, una especie de policía paramilitar. Sin embargo, algunos testigos citados por la radio nacional iraquí y por las cadenas árabes Al Yazira y Al Arabiya, afirmaron en contra de lo expuesto por la coalición, que el atentado dejó nueve muertos, entre ellos tres o cuatro extranjeros cuya nacionalidad no está clara, además de cinco iraquíes. El vehículo todoterreno que fue atacado y que apareció en las imágenes de televisión era como las que suelen utilizar los extranjeros empleados de la coalición, las diferentes agencias norteamericanas que trabajan en Irak, o los contratistas civiles extranjeros. Rehén libanés liberado Por otro lado, uno de los tres libaneses secuestrados en los últimos días en Irak, Habib Samur, fue liberado ayer y se encuentra de camino hacia Ammán, desde donde regresará al Líbano, indicaron fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores en Beirut. El encargado de Negocios de la Embajada del Líbano en Bagdad, Wasam al Seif, se negó a confirmar la liberación de Samur porque «cualquier comunicado a la prensa o cualquier palabra que digamos podría perjudicar a los dos rehenes que aún están retenidos». Al Seif se refería a otros dos libaneses, Georges Frendo y Jamil Dib, desaparecidos desde el domingo por la noche en Irak. Ambos trabajaban en una compañía de construcción llamada Sweidan. Mientras tanto, el subsecretario de Defensa de EE.UU. y uno de los ideólogos de la guerra, Paul Wolfowitz, llegó ayer a Bagdad en una visita sorpresa y se reunió con el primer ministro iraquí designado, Iyad Alaui, además de con el ministro del Interior, Falah al Naqib. Por su parte, el clérigo rebelde Moqtada al Sadr, en un anuncio sin precedentes, instó ayer a sus partidarios que no sean originarios de Nayaf a que «regresen a sus casas». Al parecer, la intención de Al Sadr es formar un partido político con el que concurrir a las elecciones. El presidente Bush se refirió al joven clérigo y no descartó que pueda tener un futuro en la política iraquí, ya que, dijo, «el Gobierno es soberano para permitírselo».