Una portuguesa que habría matado a su marido y mantenido el cadáver tres años en un congelador es descubierta a raíz del olor que desprendía la casa tras un corte de energía eléctrica
11 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La falta de suministro eléctrico destapó esta semana en Portugal uno de los casos de homicidio más macabros de la crónica negra del país luso. El Departamento de Investigación Criminal de la Policía Judicial de Braga detuvo el domingo a una vecina de la provincia de Viana do Castelo como supuesta autora del homicidio de su marido, perpetrado hace tres años. Lo curioso del caso es que, pese a que desde entonces nada se sabía del muerto, Gonçalo Pereira Araujo fue asesinado en su propia casa, donde permaneció su cadáver hasta el pasado fin de semana. Los hechos se remontan a junio del 2001, fecha en la que María da Conceiçao Pereira denunció su desaparición ante la Guardia Nacional Republicana. Según se desprende de las investigaciones, la detenida habría asfixiado a su marido, después de drogarlo con sustancias diluidas en una bebida, y escondido el cuerpo en un arcón congelador de la cocina. En el crimen podría haber participado otro vecino de la localidad, amigo del matrimonio y, presumiblemente, amante de la mujer, que también fue detenido por las fuerzas de seguridad. Uno de los datos más grotescos del caso es que la mujer continuó viviendo en la misma casa, con sus tres hijos y el cadáver de su marido, durante los seis meses siguientes. Después cambió de domicilio, porque se fue a vivir con otro hombre, olvidándose de trasladar también el arcón funerario . La familia de Gonçalo Pereira Araujo intentó sin éxito desde entonces conocer su paradero. Precisamente fue un hermano de la víctima, que reside en una casa colindante, quien descubrió el cuerpo. Y es que lo que en principio parecía un crimen perfecto, ya que había pasado tanto tiempo, se vino abajo, simplemente por un corte en el suministro eléctrico. Esto provocó que el congelador dejara de funcionar días atrás y el cuerpo empezara a descomponerse. Ante el olor nauseabundo que salía de la casa, Vítor Pereira decidió reventar la puerta del que había sido el domicilio de su hermano y, al forzar con una palanca el congelador, encontró el cadáver, tapado con unas tablas, ropa de niño y una manta. La noticia ha conmocionado al país pero, en especial, a los vecinos del municipio de Arcos de Valdevez, quienes, al parecer, no se creyeron nunca la versión que de la desaparición de Gonçalo Araujo sostenía la detenida. María da Conceiçao Pereira mantenía que su marido se había fugado a Alemania, país donde había estado emigrado, para reencontrarse con una mujer que había conocido durante su estancia allí. Por si la historia fuera poco creíble, la presunta homicida habría manifestado que algunas veces le llamaba para interesarse por sus hijos. La mujer fue puesta en libertad condicional para poder ocuparse de sus hijos, mientras que el otro detenido se encuentra en prisión preventiva.