La coalición cede un segundo ministerio al Gobierno provisional de Bagdad El Pentágono prepara represalias contra los autores del linchamiento de Faluya
03 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.El secretario de Estado de EE.?UU., Colin Powell, ha reconocido que la información entregada el pasado año a la ONU sobre los laboratorios móviles de armas químicas y biológicas iraquíes no era «sólida». Antes de la guerra, Powell presentó al Consejo de Seguridad pruebas que, según él, probaba que Irak estaba desarrollando armas de destrucción masiva en esos laboratorios. «Ahora parece que ese no era el caso», dijo el viernes por la noche Powell a los periodistas en el avión que lo llevaba de regreso a Washington desde Bruselas. El jefe de la diplomacia estadounidense añadió que ha pedido explicaciones a la CIA. Mientras se espera la llegada en los próximos días del enviado de la ONU a Irak, Lajdar Brahimi, en el país se dio un paso más en la cesión de soberanía al Gobierno provisional iraquí, al hacerle entrega el administrador civil estadounidense, Paul Bremer, del Ministerio de Educación. De aquí al 30 de junio cada semana serán transferidos dos ministerios a los iraquíes. El pasado domingo, el de Sanidad fue el primero en recobrar su independencia. Desde el final de la guerra los consejeros extranjeros tienen amplios poderes en el seno de todos los ministerios y permanecerán en funciones, aunque bajo la autoridad del ministro iraquí correspondiente. El Pentágono prepara una respuesta al linchamiento de cuatro estadounidense en Faluya. Mientras el Ejército está tratando de identificar a los responsables, un portavoz dijo: «Vamos a entrar en Faluya y a separar al enemigo de la población. Y luego a destruirlo».