Blair sigue los pasos de Bush e indagará los «fallos» sobre las armas de Irak

B. C. D'Amico / M. Allende CORRESPONSALES NUEVA YORK/LONDRES

INTERNACIONAL

KARIM SAHIB

El presidente de EE.UU. evita la polémica en la campaña electoral al aplazar hasta el 2005 las conclusiones El objetivo es investigar los errores de los servicios de inteligencia

02 feb 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

El presidente George W. Bush confirmó ayer oficialmente la creación de una comisión independiente que investigará las razones que llevaron a los servicios de inteligencia norteamericanos a asegurar que Irak poseía armas de destrucción. Al otro lado del Atlántico, su aliado en la guerra, el británico Tony Blair, tenía previsto informar en las próximas horas del inicio de otra investigación. «Quiero saberlo todo», afirmó Bush en unas breves declaraciones tras una reunión con su Gabinete, en las que confirmó el giro en su actitud. Hasta hace sólo una semana, rechazaba drásticamente cualquier duda sobre la existencia de las armas en tanto no concluyeran las inspecciones. Nueve miembros La comisión norteamericana estará compuesta de nueve miembros, entre expertos y representantes republicanos y demócratas, y podría quedar constituida esta misma semana, según la Casa Blanca. El presidente también anunció que lo primero que haría sería entrevistarse con David Kay, el dimitido responsable de la infructuosa búsqueda del arsenal, que ante el Congreso dijo que «todos estábamos equivocados». Anoche, Kay abandonaba la Casa Blanca sin hacer declaraciones. Presionado tanto por republicanos como por demócratas en el Congreso, a Bush no le ha quedado más remedio que apoyar una investigación independiente. No obstante, la comisión tendrá de plazo hasta el 2005 para dar sus conclusiones, en lugar de este año como deseaban los demócratas. El presidente y candidato republicano se asegura así de que las pesquisas de la comisión no puedan ser utilizadas durante la campaña electoral a las presienciales de noviembre. También la decisión de Tony Blair responde a la fuerte presión ejercida por los partidos de la oposición y sobre todo por el líder de los conservadores, Michael Howard, quien advirtió ayer que si no se ordenaba una investigación el primer ministro corría el peligro de quedar aún más aislado de lo que ya estaba. «Espero que el primer ministro no continúe siendo el raro en todo esto y se quede aún más solo», y agregó que esperaba que la persona encargada de realizar la investigación no lleve la polémica en sus conclusiones como lo ha hecho el juez Brian Hutton con el caso Kelly. El momento propicio para que Blair confirme su intención de realizar una investigación es esta tarde cuando responda a las preguntas de un comité parlamentario, y un día antes de que se debata en los Comunes el Informe Hutton. La torre de marfil en la que se ha refugiado Blair parece resquebrajarse. En Londres se especula con que el premier suavizará su postura sobre las armas de destrucción masiva en su comparecencia hoy ante el comité parlamentario. En varias ocasiones en las últimas semanas, se ha referido a «programas de destrucción masiva», evitando la utilización de la palabra armas.