El primer ministro italiano reaparece en una macrofiesta de su partido tras una operación de cirugía estética, en la que le han quitado las bolsas de los párpados
23 ene 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Cincuenta mil italianos -y bastantes más, en su casa o en la vinatería- se disponen a celebrar hoy el año diez de la era Berlusconi . Se conmemora, con una macrofiesta el aniversario de la fundación del partido-empresa Forza Italia, obra del primer ministro más presumido de Europa, de nombre Silvio, desaparecido del mapa durante varias semanas por motivos, hasta hace bien poco, desconocidos: ¿cura de adelgazamiento?, ¿operación de cirugía estética?, ¿otra vez la próstata? El diario L'Espresso , que no perdona, desveló el misterio, alimentado desde su retiro en Porto Rotondo por el propio premier : varios cirujanos llegaron a una clínica de Lugano (Suiza) desde California para someter a Berlusconi a un retoque en el cuello y en los párpados. Un diputado de su partido, para regocijo general, dijo del aniversario de marras: «Después de esta manifestación, será imposible repetir que somos un partido de plástico». Antes de que los militantes berlusconianos pudieran ver de cerca a su líder, los paparazzi descubrieron el secreto de la eterna juventud de Il Cavaliere (68 años), de compras en la via de Giubonari. El destinatario del regalo no era otro que José María Aznar, de visita de despedida en Roma, que se llevó a su mujer, hijos y yerno a cenar, invitado, al palacio Grazioli. Todos contemplaron la capa de nocilla que disimulaba los efectos del quirófano en el rostro de Silvio Berlusconi, listo para ilustrar los carteles electorales de los próximos comicios locales y europeos. ¡Forza Bisturí!