El Gobierno de Irán suscribió ayer en Viena el llamado Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación de armas nucleares (TNP) que permitirá a los inspectores de la ONU controlar sus plantas atómicas. La firma del documento vinculante zanja así el conflicto registrado este año después de que Estados Unidos acusase a Irán, a cuyo régimen incluye en el llamado eje del mal, de contar con un programa secreto para el desarrollo y la fabricación de armas nucleares. La firma del protocolo adicional del TNP concede al OIEA «la autoridad necesaria» para aclarar las actividades nucleares de Irán y comprobar que su fin último es realmente civil, dijo El Baradei. Por su parte, el embajador iraní subrayó que «es un momento histórico». Añadió que espera ardientemente que ahora su país no sea «nunca más sometido a acusaciones deshonestas y motivadas por razones políticas».