Las especulaciones sobre la salud de Hosni Mubarak se avivaron después de que el rais egipcio suspendiera, por primera vez en 22 años. su comparecencia en un importante festival religioso que se celebró en El Cairo el jueves coincidiendo con la Noche de la Fuerza. Los musulmanes consideran esa jornada como la más significativa del año y en ella conmemoran la revelación del Corán a Mahoma. Durante la ceremonia, Mubarak, de 75 años, entrega los premios a los recitadores del Corán, una actividad muy apreciada entre los musulmanes, y el acto se televisa en directo a todo el país. El primer ministro egipcio, Atef Ebeid, disculpó a Mubarak por su ausencia y añadió que los médicos le han recomendado descanso a causa de una fuerte gripe que le afecta desde hace varios días y que esta semana le obligó a interrumpir durante 40 minutos un discurso ante el pleno del Parlamento.