Londres no extraditará a un checheno por temor a que sea torturado
INTERNACIONAL
La sentencia tensa la relación con Moscú El Kremlin considera que el rechazo supone una «justificación del terrorismo»
13 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.La decisión del juez británico Timothy Workman de denegar la extradición a Rusia del líder checheno Ajmed Zakáyev, provocó ayer una trifulca diplomática entre Londres y Moscú. El juez aceptó el argumento de la defensa, según la cual, si Zakáyev era entregado no haría frente a un juicio justo e incluso podría ser torturado. Para Workman, la razón que llevó al Gobierno ruso a pedir su extradición es política, porque iba «a ser juzgado por sus opiniones». También denunció que el testigo que declaró en contra del detenido permaneció en un agujero durante seis días y sufrió descargas eléctricas. «He llegado a la conclusión de que en Rusia se tortura a testigos, por lo que existe un riesgo de que el propio Zakáyev tenga la misma suerte». La reacción de Moscú no se hizo esperar. Mientras uno de los consejeros de Vladimir Putin acusaba a Londres de «justificar el terrorismo», el Ministerio de Exteriores subrayaba que la decisión «parcial y política» es un «golpe serio» a la cooperación bilateral. Moscú acusa a Zakáyev de haber participado en actividades terroristas -entre ellas de planificar la trágica toma de rehenes en el teatro Duvorkna-, la mayor parte cometidas en la primera guerra de Chechenia (1994-96). Representante del líder rebelde Aslán Masjádov, participó hasta el año 2001 en las negociaciones de paz con Rusia. La actriz Vanessa Redgrave, amiga de Zakáyev, afirmó que esta decisión «es una gran victoria para el pueblo checheno».